Arroz con leche peruano con canela y piel de limón
En el arroz con leche peruano, los granos deben quedar tiernos pero reconocibles, suspendidos en una crema láctea perfumada con canela. La piel de limón aporta aroma sin introducir la acidez de su zumo. Al enfriarse, el arroz sigue absorbiendo líquido; por eso conviene retirar la cacerola del fuego cuando la mezcla todavía fluye al mover la cuchara.
Hay elaboraciones peruanas que cuecen primero el arroz en agua aromatizada y luego incorporan leche evaporada y condensada; otras emplean leche fresca y azúcar desde el comienzo. En esta preparación, el arroz se ablanda casi por completo antes de añadir las leches concentradas. Así se reduce el tiempo que los azúcares pasan en contacto con el fondo caliente.
Importan más una cacerola de base gruesa y un hervor contenido que una cocción vigorosa. La canela en rama, los clavos y las tiras de piel se retiran antes de añadir los lácteos. La canela molida se reserva para la superficie, donde se aprecia su aroma sin encontrar fragmentos duros de especias.


