Platos nacionales colombianos

Cocido boyacense

Prepara cocido boyacense con cubios, hibias, chuguas, maíz, habas, res, cerdo y longaniza. Incluye cocción por capas, temperaturas seguras y guiso fresco de tomate y cebolla larga.

Platos nacionales colombianos
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Cocido boyacense
Región Boyacá y el altiplano cundiboyacense
Categoría Guiso de varias carnes y tubérculos andinos
Tiempo de reposo 10 minutos
Tiempo de preparación 45 minutos
Tiempo de cocción 1 hora y 20 minutos
Resumen

Cocido boyacense

Cocido boyacense: tubérculos andinos, maíz y carnes de las tierras altas de Boyacá

El cocido boyacense es un guiso abundante de las tierras altas, preparado con tubérculos andinos, papa, maíz, habas y varias carnes. Una versión recogida durante el trabajo de campo del Ministerio de Cultura de Colombia combina costilla de res, cerdo, longaniza, leche tibia y agua; los ingredientes se acomodan por capas según el tiempo que necesitan para cocinarse. Los cubios, las hibias y las chuguas le dan al plato su carácter y sus distintas texturas.

Esta receta sigue ese método por capas: primero se cocinan las costillas, el cerdo, las chuguas y el maíz; luego se agregan la papa y los demás tubérculos, y la longaniza entra casi al final para que conserve su forma. Al servir, se pone por encima un guiso fresco de tomate y cebolla larga. En Boyacá también se encuentran versiones con otras carnes o con arvejas, pollo, miga de pan o guiso incorporado a la olla; esta es una preparación casera documentada, no una fórmula única.

Los tres tubérculos no son intercambiables. Los cubios (mashua) tienen un toque suave parecido al rábano; las hibias (oca) pueden ser más dulces después de asolearlas; y las chuguas (ulluco) aportan una textura resbalosa, casi gelatinosa. Si no se consiguen fuera del altiplano, las sustituciones sugeridas ayudan a completar el guiso, aunque no reproducen la misma mezcla de sabores y texturas.

Ingredientes

Ingredientes

Guiso

  • 225 g de habas verdes frescas, desgranadas
  • 225 g de hibias (oca andina), bien lavadas
  • 225 g de cubios (mashua), lavados y sin extremos duros
  • 225 g de chuguas (ulluco), bien lavadas
  • 450 g de papas pequeñas y firmes, lavadas
  • 450 g de mazorca fresca (unas 3 pequeñas), cortada en porciones
  • 450 g de costilla de res carnuda, cortada en porciones
  • 450 g de espaldilla de cerdo, cortada en trozos de 4 cm
  • 450 g de longaniza de cerdo colombiana, cortada en tramos cortos
  • 240 ml de leche entera, tibia
  • 240 ml de agua, tibia

Guiso inicial y condimentos

  • 75 g de cebolla cabezona amarilla, finamente picada
  • 60 g de cebolla larga, finamente picada
  • 9 g de ajo (unos 3 dientes), picado
  • 30 ml de aceite neutro, dividido
  • 1 hoja de laurel
  • 2 g de hojas de tomillo fresco
  • 1 g de orégano seco
  • 12 g de sal fina, divididos
  • 1 g de pimienta negra molida

Guiso final

  • 225 g de tomates maduros, pelados y picados
  • 60 g de cebolla larga, cortada en tiras cortas
Preparación

Preparación

Preparación

  1. Alista las habas, los tubérculos y las carnes Enjuaga los 225 g de habas y blanquéalas durante 2 minutos en agua hirviendo; escúrrelas y retira la piel exterior si está dura. Lava muy bien los 225 g de hibias, 225 g de cubios, 225 g de chuguas y 450 g de papa, sin pelarlos. Recorta las puntas ásperas y retira las partes golpeadas. Corta la mazorca en porciones para servir. Mantén la costilla y la espaldilla crudas separadas de los alimentos listos para consumir; después lava manos, utensilios y superficies.

  2. Prepara el primer guiso Calienta 15 ml de aceite en la olla grande a fuego medio-bajo. Agrega los 75 g de cebolla cabezona, los 60 g de cebolla larga y los 9 g de ajo. Cocina de 5 a 7 minutos, revolviendo, hasta que estén blandos y fragantes, sin dorarlos. Añade el laurel, el tomillo, el orégano, 6 g de sal y 1 g de pimienta negra. Revuelve durante 30 segundos. Esta base aromática debe cubrir el fondo antes de acomodar las carnes y los tubérculos.

  3. Acomoda por capas según el tiempo de cocción Distribuye los 225 g de chuguas y los 450 g de costilla sobre el guiso; agrega el maíz y los 450 g de papa. Añade los 450 g de espaldilla, y encima acomoda las 225 g de hibias, las habas blanqueadas y los 225 g de cubios. Vierte los 240 ml de leche tibia y los 240 ml de agua tibia. Espolvorea los 6 g de sal restantes. El líquido no cubrirá los ingredientes: con la tapa puesta se cocinarán suavemente en su vapor y sus jugos. Lleva la olla apenas a hervor a fuego medio.

  4. Cocina suavemente las primeras capas En cuanto el líquido empiece a hervir, baja el fuego al mínimo y tapa la olla. Cocina unos 35–40 minutos sin revolver; mantén apenas un hervor tranquilo. Revisa una vez que el fondo no se esté pegando y, si hace falta, agrega un chorrito de agua caliente. El maíz y la papa deben empezar a ablandarse y la costilla debe avanzar hacia la terneza. Evita el hervor fuerte, que puede romper los tubérculos y enturbiar el caldo.

  5. Añade la longaniza y termina el cocido Acomoda los 450 g de longaniza entre los ingredientes, sin aplastar los tubérculos. Tapa y cocina otros 25–30 minutos, hasta que la papa y los tubérculos estén tiernos pero enteros y todas las carnes estén bien cocidas. Con un termómetro limpio, mide una pieza gruesa de res o cerdo, lejos del hueso: los cortes enteros deben llegar al menos a 63 °C y reposar 3 minutos; la longaniza de cerdo debe llegar a 71 °C en el centro. Este cocido suele superar esas temperaturas mínimas. Si alguna pieza aún no está tierna o no alcanza una temperatura segura, continúa la cocción y vuelve a medir.

  6. Cocina el guiso fresco de tomate y cebolla larga Mientras termina el cocido, calienta los 15 ml de aceite restantes en una sartén a fuego medio-bajo. Agrega los 60 g de cebolla larga en tiras y cocina 2 minutos, hasta que apenas se ablande. Añade los 225 g de tomate pelado y picado y cocina de 8 a 10 minutos, revolviendo, hasta que se deshaga en una salsa espesa con trozos. Prueba y agrega una pizca de la sal medida solo si hace falta. Deja este guiso aparte para que cada persona lo añada a su gusto.

  7. Deja reposar y sirve en platos hondos Apaga el fuego y deja reposar la olla tapada durante 10 minutos. Retira la hoja de laurel. Sirve el caldo y los tubérculos en 6 platos hondos, repartiendo la costilla, el cerdo y la longaniza. Pon guiso de tomate y cebolla larga sobre cada porción. Sirve caliente y ten cuidado con los huesos y el caldo.

Consejos prácticos

Práctico

Por qué se agregan los ingredientes por capas

Las carnes y los tubérculos se ablandan en tiempos distintos. La preparación boyacense documentada por el Ministerio de Cultura los incorpora por tandas: empieza con chuguas y costilla, sigue con maíz y papa, y después añade cerdo, los otros tubérculos y las habas. La longaniza se incorpora más adelante. Mantén un hervor muy suave para que todo se cocine sin deshacerse en el caldo. Los tubérculos se lavan y se dejan con cáscara; su piel delgada ayuda a que conserven la forma.

Qué aporta cada tubérculo andino

Cubios, hibias y chuguas son cultivos tradicionales de las tierras altas, cada uno con sabor y textura propios. Sepáralos alistarlos y acomodarlos en la olla para que no se confundan con la papa. El nabo blanco puede aportar algo del picante suave de los cubios; unas papas pequeñas adicionales dan volumen si no consigues los otros tubérculos, pero no sustituyen su dulzor ni su textura. Son alternativas prácticas, no equivalencias exactas.

Utensilios

Olla grande y pesada con tapa ajustada Olla mediana para blanquear brevemente las habas Sartén pequeño para el guiso final Espumadera, cucharón y pinzas Cuchillo de chef y tabla de picar Termómetro de cocina

Consejos prácticos

Cómo encontrar los tubérculos Busca cubios, hibias y chuguas en mercados colombianos o andinos, sobre todo en los que atienden a comunidades de Boyacá y Cundinamarca. Lávalos con cuidado y conserva la piel delgada: pelarlos puede hacer que se desbaraten. Los nombres y el aspecto cambian según el mercado. Si necesitas sustituirlos, el nabo blanco aporta algo del toque suave de los cubios y unas papas pequeñas adicionales reemplazan volumen, pero ninguno reproduce la mezcla completa de tubérculos. Cómo conservar los tubérculos enteros Corta la papa y la mazorca en porciones de tamaño parecido. Una vez acomodados los ingredientes, no revuelvas la olla; mueve suavemente una pieza con una cuchara para revisar el fondo. Mantén el fuego bajo y agrega solo un poco de agua caliente si la base amenaza con secarse. Si una variedad de tubérculo se ablanda antes que las demás, retírala con una espumadera y devuélvela a los platos al servir. Carnes y longaniza La receta boyacense documentada incluye costilla de res, cerdo o tocino y longaniza; algunas versiones también llevan pollo. Esta preparación usa costilla y espaldilla de cerdo para conservar texturas distintas. Elige longaniza fresca de cerdo y sigue las indicaciones de conservación del empaque. El tamaño y el sazón cambian según el productor; comprueba que el centro llegue a 71 °C en vez de guiarte solo por el color. Leche, alérgenos y sustituciones La leche aporta un caldo suave y cremoso y forma parte de la receta tradicional seleccionada. Por eso, el plato contiene leche. Los ingredientes de la longaniza varían según el productor; revisa la etiqueta por otros alérgenos, como trigo o soya, y evita la contaminación cruzada al servir a alguien con alergia. Si debes omitir la leche, puedes reemplazarla por agua tibia, aunque el caldo quedará menos cremoso y será una variación. Conservación y recalentado Guarda las sobras en recipientes poco profundos y refrigéralas antes de que pasen 2 horas; el refrigerador debe estar a 4 °C o menos. Conserva juntos el caldo, los tubérculos y las carnes para que mantengan la humedad, o separa las porciones si te resulta más práctico. Recalienta solo lo que vayas a consumir hasta que llegue a 74 °C en toda la preparación; revuelve con cuidado para no romper los tubérculos. No dejes el cocido a temperatura ambiente más de 2 horas.

Notas finales

Preparación anticipada: Lava y recorta los tubérculos y prepara el primer guiso con algunas horas de anticipación; mantén los vegetales cortados en refrigeración hasta incorporarlos a la olla. Variación para servir: El aguacate o una arepa boyacense pueden acompañar el cocido; no están incluidos en el cálculo nutricional.

Información nutricional por porción

Información nutricional por porción

  • Tamaño de la porción: Una sexta parte del cocido, con una parte de carnes, tubérculos y caldo
  • Calorías: 820 kcal
  • Carbohidratos: 67 g
  • Proteína: 45 g
  • Grasa: 41 g
  • Fibra: 12 g
  • Sodio: 1480 mg