Sopa polaca de tomate con arroz
La sopa polaca de tomate con arroz combina un caldo de tomate suave y sedoso con pollo tierno, verduras de raíz y arroz blanco suelto. Esta versión empieza con un caldo ligero de pollo; los tomates maduros se cuecen en él antes de triturar la sopa y terminarla con nata templada. Cocina el arroz aparte para que conserve su textura y la sopa se guarde mejor.
La sopa de tomate es habitual en la cocina casera polaca, aunque se prepara de más de una forma. La base puede llevar tomate fresco o concentrado, y se sirve con arroz o pasta. Esta receta elige tomate fresco y arroz; es una versión práctica, no una fórmula nacional única.
La zanahoria, la raíz de perejil, el puerro y el apionabo aportan sabor al caldo sin hacerlo pesado. El pollo le da cuerpo y, una vez desmenuzado, puede volver a la olla. Triturar los tomates deja una textura lisa, mientras que un poco de nata suaviza su acidez. Añade azúcar solo si los tomates están especialmente ácidos.
La receta rinde seis cuencos, cada uno con unos 400 ml de sopa y una ración de arroz. Guarda el arroz separado de la sopa sobrante para mantener su textura y acelerar el enfriamiento. Termina con perejil fresco y sirve bien caliente.


