Puca picante de cerdo, patata y remolacha
La palabra quechua puca significa rojo, una referencia al color de este plato asociado a Ayacucho. La remolacha cocida y el ají panca contribuyen a ese tono intenso, mientras que el cacahuete tostado y molido espesa la salsa. Según la preparación, la carne de cerdo puede cocinarse con la salsa o servirse como chicharrón.
En esta elaboración, el cerdo se cuece primero hasta ablandarse, se dora ligeramente y se devuelve a una salsa de remolacha y ají. Las patatas se cuecen parcialmente por separado, para que puedan impregnarse de rojo al final sin convertirse en puré. Triturar bien los cacahuetes evita que la salsa quede arenosa.
El equilibrio del líquido exige atención: tanto la remolacha como las patatas aportan humedad. El guiso debe presentar trozos visibles de carne y patata envueltos en una salsa densa, sin parecer sopa. Se trata de una combinación casera coherente dentro de un plato que admite distintas proporciones regionales.


