Espesado chiclayano de ternera, choclo y zapallo loche
En el espesado chiclayano, el maíz no es solo una guarnición: triturado, proporciona cuerpo a un caldo de carne hasta convertirlo en un guiso que apenas fluye de la cuchara. Es una especialidad asociada con Chiclayo y Lambayeque. El color verdoso procede sobre todo del culantro y los ingredientes frescos.
Existen versiones con carne de vacuno y otras con cerdo. Esta preparación emplea morcillo de vacuno, granos frescos de choclo —maíz de grano grande— y zapallo loche, una calabaza vinculada a la cocina lambayecana. Primero se obtiene un caldo de carne sabroso; después se añade la mezcla verde para espesarlo sin necesidad de harina.
El punto adecuado está entre una sopa ligada y unas gachas muy densas. La cuchara debe dejar un surco que se cierre lentamente, no una masa inmóvil. Remover desde el fondo es imprescindible para que el maíz se cueza bien y no se agarre; una pequeña cantidad de agua medida permite ajustar la textura al final.


