Caldo verde de Cajamarca con patata, hierbas y queso fresco
El caldo verde de Cajamarca debe su identidad al aroma intenso de las hierbas verdes, no a un espesante añadido. Las patatas dan cuerpo al caldo y una mezcla de hojas trituradas tiñe el líquido. El huevo y el queso fresco aportan consistencia suficiente para servirlo como comida ligera.
Las combinaciones de plantas cambian entre preparaciones regionales. Algunas recetas cajamarquinas incluyen paico, perejil y ruda; otras combinan paico, huacatay y cilantro. Aquí se usan hojas de paico culinario, huacatay, perejil y cilantro, sin ruda. Las hojas se trituran poco antes de incorporarlas al caldo para preservar su aroma.
La patata entra al principio, ya que necesita más cocción que las hojas. El huevo batido se añade con el caldo hirviendo suavemente y se cocina hasta formar hebras bien cuajadas. La pasta de hierbas se incorpora casi al final: un hervor prolongado apagaría su sabor fresco y podría dejar un regusto amargo.


