Sancocho de gallina del Huila (sopa colombiana de gallina)
Sancocho de gallina: una preparación huilense para compartir
Este sancocho de gallina al estilo del Huila se cocina a fuego lento con gallina en presa, plátano verde, yuca, papa y mazorca. La gallina necesita tiempo para ablandarse y darle sabor al caldo. Las verduras entran por etapas: primero el plátano y después la yuca, la papa y el maíz, para que todo quede cocido sin desbaratarse.
El nombre sancocho de gallina reúne preparaciones colombianas distintas; no existe una sola lista fija de ingredientes para todas las regiones y familias. Aquí se identifica la versión regional que guía esta receta. Algunas preparaciones huilenses también llevan ahuyama o arracacha, mientras que las del Valle del Cauca tienen otros ingredientes y técnicas. Esta olla sigue una lista del Huila con gallina, plátano verde, yuca, papa y mazorca, sin combinar varias fórmulas regionales.
El caldo se sirve con arroz blanco, hogao de tomate y cebolla larga y aguacate. Cada persona puede agregar arroz al plato hondo o comerlo aparte, y poner hogao al gusto para sumar sabor a tomate y cebolla. Conviene usar una gallina de campo o una gallina para sopa, cuya carne es más firme que la del pollo joven. Reserve tiempo adicional si la presa sigue dura: la terneza, además de la temperatura medida con termómetro, indica cuándo está lista.
El sancocho es una familia de sopas colombianas: la carne, los tubérculos, las hierbas y los acompañamientos cambian según la región y la casa. Esta receta retoma una combinación huilense de gallina, plátano verde, yuca, papa y mazorca, con arroz y un guiso de tomate y cebolla para servir. Algunas preparaciones del Huila suman ahuyama o arracacha; el sancocho de Ginebra, en el Valle del Cauca, tiene otra composición y otro procedimiento.
La gallina para sopa aporta un caldo sabroso y una carne firme. Se cocina primero hasta que empiece a desprenderse del hueso. Después se agrega el plátano, antes de las demás verduras: así alcanza a ablandarse mientras la yuca y la papa todavía conservan trozos definidos.
Mantenga un hervor suave y constante, no un borbotón fuerte. Una cocción muy intensa puede deshacer las verduras antes de que la gallina esté tierna. El almidón del plátano y la papa le da cuerpo al caldo de forma natural; no hace falta licuar ni machacar la sopa.


