Tacacho con cecina — plátano verde y cerdo ahumado
El tacacho con cecina reúne dos texturas distintas. El plátano macho todavía verde se cocina hasta ablandarlo y se maja con manteca de cerdo y chicharrón picado. Se acompaña con cecina amazónica, carne de cerdo condimentada y a menudo ahumada. Esta combinación se asocia especialmente con las regiones orientales del Perú.
El plátano debe estar realmente verde, no maduro ni dulce. Su almidón se vuelve tierno al cocerlo, sin adquirir la textura azucarada de una banana madura. El horno con una fuente tapada permite ablandar la pulpa para majarla; es una adaptación doméstica del asado al carbón que se practica en algunas cocinas regionales.
La cecina requiere revisar el etiquetado: algunos productos están listos para consumir y otros aún necesitan cocción completa. Aquí se lleva la carne a una temperatura interna conservadora. Un pequeño picadillo de cocona, cebolla y ají charapita aporta acidez sin desplazar el protagonismo del plátano y del cerdo.


