Cuy frito cajamarquino con picante de papa
En Cajamarca, el cuy frito se acompaña con frecuencia de picante de papa, una guarnición de patatas aliñadas con una salsa consistente y ligeramente picante. La carne se fríe aparte para que el exterior permanezca crujiente; cubrirla con salsa caliente desharía ese contraste.
La salsa se hace con ají panca, cebolla morada, ajo y cacahuete tostado y molido. El cacahuete no es un adorno: aporta espesor y es un alérgeno que debe identificarse. El líquido procede de una cantidad reservada y medida del agua de cocción de las patatas, en lugar de añadir agua al azar.
Las piezas de cuy tienen hueso y espesores diferentes. La fritura se realiza en dos tandas, con el aceite a unos 170 °C; una corteza muy dorada no demuestra que el centro sea seguro. Es necesario comprobar 74 °C en cada pieza gruesa, sin apoyar la sonda sobre el hueso.


