Alérgenos y seguridad alimentaria
Alérgenos y seguridad alimentaria
Servicio, conservación y preparación anticipada: Sirve los faworki crujientes con café o té. Se relacionan especialmente con el carnaval y el Jueves Lardero polacos, aunque los nombres y la composición exacta de la masa cambian de una región a otra. Espolvoréalos justo antes de servir para que queden mejor.
Servicio, conservación y preparación anticipada: Prepara la masa poco antes de freírla y respeta el reposo completo de 30 minutos. Mientras formas los dulces, mantén tapados la masa que espera y los trozos cortados; fríelos poco después de cortarlos para que no se sequen. Están mejor el mismo día. Una vez fríos del todo, guárdalos en un recipiente hermético a temperatura ambiente y consúmelos en 2 días; no los refrigeres, porque la humedad ablanda las capas crujientes.
Servicio, conservación y preparación anticipada: Para conservarlos más tiempo, congela los faworki fríos y sin azúcar en un recipiente cerrado durante un máximo de 1 mes. Descongélalos destapados a temperatura ambiente y recupérales el crujiente en el horno a 160 °C durante 3–5 minutos. Déjalos enfriar otra vez antes de espolvorear. La receta lleva vodka, así que no es una receta sin alcohol. Puedes sustituir el aceite de colza refinado por aceite de girasol refinado apto para alta temperatura, manteniendo la misma temperatura. No uses aceite sin refinar o con un punto de humo bajo.
Contiene trigo/gluten, huevo y leche, además de vodka. Mantén las yemas refrigeradas hasta usarlas, lávate las manos y limpia el equipo tras tocar huevo crudo, y no pruebes la masa sin cocer. Usa una cazuela seca y estable, llena de aceite como máximo hasta la mitad, controla la temperatura con un termómetro y no la dejes desatendida. Introduce las piezas secas con cuidado y mantén el agua lejos del aceite caliente. Ten una tapa metálica a mano: si se inicia un pequeño fuego de grasa, apaga el fuego y desliza la tapa sobre la cazuela; nunca uses agua ni muevas la cazuela tapada. Apaga el fuego y deja que el aceite se enfríe por completo antes de moverlo o limpiar la cazuela.
Saca solo las piezas que vayas a servir y conserva las demás ya frías en un recipiente cerrado.
Mantén el huevo crudo y los utensilios que lo hayan tocado separados de los alimentos listos para comer.