Cómo preparar frito trujillano con yuca y salsa criolla
El frito trujillano es una preparación norteña de cerdo sazonado, asociada con Trujillo y la costa de La Libertad. En esta versión la carne se marina con ají panca, ajo, vinagre y comino antes de dorarse en sartén. Se sirve con yuca y una salsa criolla de cebolla, ají y lima que aporta contraste a la grasa del cerdo.
El ají panca no equivale a cualquier guindilla molida: da color rojizo y un matiz de sabor propio. Elegir paleta de cerdo deshuesada en tiras de 2,5 cm favorece un dorado exterior sin que los trozos se sequen. La carne se cocina en dos tandas para no saturar la sartén, y la temperatura interior se comprueba con una sonda.
La yuca debe ser la variedad dulce apropiada para hervir, pelada y sin su núcleo leñoso; no es un acompañamiento que pueda comerse medio crudo. La salsa se prepara mientras la carne está en la fase de cocción y se conserva fresca. Tras alcanzar la temperatura de seguridad, el cerdo necesita además un reposo de tres minutos antes de servirse.


