Vísceras guisadas con arroz pajarito (guiso de vísceras con arroz y plátano maduro)
Un plato principal de Bolívar: vísceras de res en una salsa suave de verduras, servidas con arroz cocido con cubitos dorados de plátano maduro.
En San Estanislao de Kostka, Bolívar, el plato cotidiano registrado de Ana Isabel Castro Valdez combina vísceras guisadas con arroz pajarito. El inventario de cocinas tradicionales del Ministerio de Cultura de Colombia menciona riñón, hígado, corazón, pajarilla y bofe, cortados en trozos y cocinados con condimentos y vegetales. El arroz se distingue por los cubitos de plátano maduro que primero se doran en aceite y luego se cocinan junto con el arroz. El recetario oral de 2014 precisa la secuencia: precocinar las vísceras, sazonarlas con ajo y sal, escurrirlas y cortarlas; después cocinarlas con comino, achiote y pimienta, junto con un guiso de tomate, cebolla, ají y zanahoria.
El resultado combina dos texturas: trozos tiernos y sabrosos en una salsa de tomate que se puede comer con cuchara y arroz suelto con el dulzor del plátano dorado. Las vísceras de res varían en sabor y firmeza, así que esta versión casera da más tiempo al corazón, el riñón, la pajarilla y el bofe, y añade el hígado después para evitar que quede demasiado firme. Conserva los ingredientes y el orden documentados, con instrucciones más precisas para manipularlos y cocinarlos en casa.
Compra vísceras de res limpias e inspeccionadas en una carnicería confiable. Pide que las arreglen y mantenlas refrigeradas hasta cocinar. Las vísceras son perecederas y deben mantenerse separadas de los alimentos cocidos. No las enjuagues bajo un chorro fuerte, porque los jugos crudos pueden salpicar alrededor del lavaplatos; escúrrelas y sécalas, o sigue las indicaciones del carnicero. Cocina bien cada órgano y comprueba la temperatura con un termómetro limpio.
La fuente indica dos libras de arroz y tres plátanos maduros, pero no precisa el rendimiento ni las cantidades exactas de vísceras, condimentos, agua o verduras. Esta versión para ocho porciones ajusta el arroz y el plátano y establece cantidades para el guiso. Es una adaptación casera declarada, no una afirmación de que todos los cocineros de Bolívar usen las mismas proporciones.


