Viuda de pescado — bocachico con yuca y caldo
Bocachico y yuca cocidos suavemente, servidos con su caldo aromático
En San Estanislao de Kostka, Bolívar, la viuda de pescado está documentada como un plato cotidiano de bocachico, yuca y caldo sazonado. El pescado y la yuca se sirven juntos en una fuente, mientras que el líquido de cocción se lleva aparte. Esa presentación hace parte de la preparación local: el caldo acompaña la comida, pero el pescado y la yuca no se convierten en una sopa corriente.
La receta regional registra ingredientes de cocina casera y un procedimiento breve, pero no indica cantidades métricas ni tiempos precisos. Esta adaptación medida para cuatro porciones usa bocachico fresco, limpiado comercialmente, y yuca. Primero se aromatiza el caldo, luego se cocina la yuca casi hasta ablandarla y al final se pocha el pescado a fuego suave para que conserve su forma. El bocachico tiene muchas espinas pequeñas; manipúlelo y sírvalo con cuidado, sin asumir que una porción entera viene deshuesada.
Otras viudas colombianas siguen métodos distintos. Una versión de El Banco pone pescado salado en capas con yuca, plátano y ahuyama; en Simití se cocina al vapor pescado salado y seco con hojas de bijao; y en Isla Fuerte se documenta una preparación con leche de coco. Aquí se mantienen separadas esas prácticas regionales. Para esta versión de San Estanislao, use pescado fresco y no lo sale ni lo seque en casa.


