Platos nacionales colombianos

Bacalao de pescado seco-liso — guiso de pescado seco del Chocó

Prepara el guiso chocoano de pescado seco con cebolla larga, tomate, albahaca y achiote. Desala el pescado con seguridad, cocínalo y sírvelo con arroz.

Platos nacionales colombianos
Compartir
Bacalao de pescado seco-liso — guiso de pescado seco del Chocó
Región Chocó, Pacífico colombiano
Categoría Guiso de pescado seco
Rendimiento 4 porciones principales
Tiempo de preparación Unos 35 minutos, más el remojo indicado en el empaque
Tiempo activo Unos 55 minutos
Resumen

Bacalao de pescado seco-liso — guiso de pescado seco del Chocó

Pescado seco rehidratado y desmenuzado en un guiso suave de cebolla larga, tomate, albahaca y achiote.

Bacalao de pescado seco-liso está registrado en el Chocó, en la costa Pacífica colombiana. El Gran Libro de la Cocina Colombiana, del Ministerio de Cultura, presenta un guiso de pescado seco con cebolla larga, cebolla cabezona, tomate maduro, albahaca, limón, vinagre, achiote y aceite. El pescado se hierve, se limpia de piel y espinas, se desmenuza y se mezcla brevemente con el guiso; se sirve con arroz blanco. El inventario nacional de cocinas tradicionales confirma el mismo plato chocoano y sus ingredientes principales. Esta versión casera sigue esa secuencia y tiene en cuenta las instrucciones de remojo de los productos comerciales actuales.

La fuente menciona pescado seco, pero no define una sola especie ni especifica si todos los productos llevan sal. Para una preparación reproducible, compra filetes de pescado blanco salado y secado comercialmente, vendidos para cocinar, como bacalao salado, y sigue las instrucciones del empaque para desalarlo. Si la etiqueta pide remojo, mantén el pescado cubierto con agua fría en la nevera y cámbiala según las indicaciones. No lo dejes a temperatura ambiente ni seques o sales pescado en casa para esta receta.

Después del desalado, el pescado debe quedar sabroso, no excesivamente salado. Aun así aporta sal al guiso, así que conviene esperar hasta mezclar el pescado con la salsa para decidir si hace falta agregar más. La cebolla larga, la cebolla cabezona y el tomate se ablandan hasta formar una base jugosa y brillante; la albahaca, el limón y el vinagre aligeran el sabor profundo del pescado seco. El achiote tiñe el aceite de dorado y no aporta picante. Sirve el guiso con arroz blanco sencillo; el arroz es un acompañamiento y no se cuenta en el rendimiento ni en la información nutricional.

Ingredientes

Ingredientes

Pescado seco

  • 500 g de filetes comerciales de pescado blanco salado y seco, antes del remojo
  • Agua fría, la necesaria para desalar y hervir

Guiso

  • 40 g de cebolla larga, finamente cortada
  • 75 g de cebolla cabezona, finamente picada
  • 100 g de tomate maduro, pelado si se desea y picado fino
  • 2 g de hojas frescas de albahaca, finamente picadas
  • 7,5 ml de jugo de limón fresco
  • 5 ml de vinagre suave
  • 22,5 ml de aceite neutro, dividido
  • 0,25 g de achiote molido
  • 0,5 g de pimienta negra molida
  • Sal fina, solo si hace falta después de probar el pescado desalado
  • Arroz blanco sencillo para servir (opcional; no incluido en el rendimiento)
Preparación

Preparación

Preparación

  1. Lee el empaque y desala el pescado con seguridad Usa un producto comercial de pescado seco salado destinado a cocinar y sigue primero las instrucciones del empaque. Si requiere remojo, enjuaga la sal superficial, cúbrelo con abundante agua fría y refrigéralo a 4°C o menos durante 8–24 horas. Cambia el agua varias veces o según indique la etiqueta. Mantén el pescado sumergido y frío durante todo el remojo; nunca lo desales sobre el mesón. Desecha el agua.

  2. Hierve el pescado y comprueba la temperatura Escurre y enjuaga el pescado. Ponlo en una olla y cúbrelo con agua fría nueva. Lleva a ebullición y cocina a fuego bajo unos 10 minutos, o según el empaque. Con un termómetro limpio, revisa la parte más gruesa: debe alcanzar 63°C. Si no llega, continúa la cocción y vuelve a medir. Escurre y desecha el agua. Deja enfriar lo suficiente para manipularlo, retira piel y espinas, y separa la carne en trozos del tamaño de un bocado. Revisa con cuidado si quedan espinas pequeñas.

  3. Ablanda las cebollas y el tomate Calienta 15 ml del aceite medido en una sartén amplia a fuego medio-bajo. Agrega 40 g de cebolla larga, 75 g de cebolla cabezona y 100 g de tomate. Cocina, revolviendo con frecuencia, hasta que las cebollas estén blandas y el tomate forme una base húmeda y brillante, unos 8–10 minutos. Baja el fuego si las verduras empiezan a dorarse antes de ablandarse.

  4. Sazona el guiso Incorpora 2 g de albahaca, 7,5 ml de jugo de limón, 5 ml de vinagre, 0,25 g de achiote y 0,5 g de pimienta. Añade los 7,5 ml de aceite restantes y mezcla hasta que la salsa se vea brillante y tenga un color parejo. Si la sartén se seca o algo empieza a pegarse, agrega una cucharada de agua fresca; no uses el agua salada del remojo ni la de cocción.

  5. Incorpora el pescado desmenuzado Agrega el pescado y mézclalo suavemente con el guiso para mantener los trozos enteros. Cocina a fuego bajo unos 10 minutos, revolviendo con cuidado una o dos veces, hasta que la salsa cubra el pescado y todo esté bien caliente. Prueba un pequeño trozo con algo de guiso. Añade sal solo si hace falta; muchos productos conservan suficiente sal aun después del remojo.

  6. Sirve y guarda las sobras Sirve caliente, con arroz blanco sencillo si quieres. Pasa las sobras a un recipiente poco profundo y refrigéralas dentro de 2 horas; consúmelas en 3–4 días. Caliéntalas suavemente hasta que estén humeantes por dentro, añadiendo una cucharada de agua si el guiso se espesó. No vuelvas a usar el agua del remojo ni la de cocción.

Consejos prácticos

Práctico

Información nutricional por porción

Son estimaciones redondeadas, no resultados de laboratorio. El cálculo usa la tabla colombiana ICBF TCAC 2018 para pescado seco crudo, código E033, y considera 125 g de pescado seco por porción, además del aceite y las verduras medidos. El desalado cambia el peso del pescado y elimina una cantidad impredecible de sodio; la especie, el nivel de salado, el tiempo de remojo y los cambios de agua alteran el resultado. Por eso el sodio es especialmente incierto y puede diferir bastante de esta cifra. El arroz opcional no está incluido.

Consejos prácticos

Escoge bien el pescado seco. Compra un producto sellado y preparado comercialmente, con instrucciones claras de remojo y cocción. La fuente histórica no define la especie; por eso el bacalao salado es un ejemplo práctico, no el único pescado asociado con el plato. No uses pescado seco casero o sin etiqueta. Si compras un producto ya desalado y listo para cocinar, sigue su etiqueta y omite únicamente el remojo que no requiera. Deja que el empaque guíe el desalado. La sal cambia según el grosor, el proceso y el productor. Un filete delgado puede perder la sal más rápido que un lomo grueso. Sigue el tiempo impreso, mantén el pescado refrigerado y cambia el agua como se indique. Después del remojo, cocina un trocito, déjalo enfriar lo suficiente para probarlo y decide si necesita más desalado. No agregues sal antes de esa prueba. Conserva los trozos de pescado. Una vez cocido y sin espinas, separa el pescado en lascas del tamaño de un bocado en vez de machacarlo. Incorpóralo al guiso con una cuchara o espátula y mantén un hervor suave; revolver con fuerza puede deshacerlo. Si la salsa queda muy espesa, aligérala con un poco de agua fresca, nunca con el agua del remojo. Ajusta el sabor al final. La cebolla y el tomate deben quedar blandos, no dorados. La albahaca, el limón y el vinagre dan aroma y frescura sin volver el guiso muy ácido. Como el pescado aporta sal, prueba un bocado antes de sazonar. Sirve con arroz blanco para equilibrar la salsa. El plato contiene pescado; revisa el empaque por otros ingredientes y declaraciones de alérgenos. Planifica y guarda las sobras con cuidado. El desalado es el paso más largo; empieza el día anterior si el empaque pide remojo nocturno. Mantén el pescado frío durante todo el proceso. Refrigera las sobras dentro de 2 horas y consúmelas en 3–4 días. Recalienta solo la cantidad que vas a servir y deja que quede humeante por dentro.

Notas finales

Recuerda 1: Usa pescado seco comercial y sigue su etiqueta; si se remoja, mantenlo en la nevera. Recuerda 2: Prueba el pescado después de desalarlo antes de agregar sal y sirve caliente el guiso de tomate y albahaca, con arroz si quieres.

Información nutricional por porción

Información nutricional por porción

  • Base de la porción: Una cuarta parte del pescado y el guiso; sin arroz opcional
  • Calorías: Unas 415 kcal
  • Carbohidratos: Unos 5 g
  • Proteína: Unos 79 g
  • Grasa: Unos 9 g
  • Fibra: Unos 1 g
  • Sodio: Unos 900 mg