Kapuśniak: sopa polaca de chucrut con cerdo y patata
El kapuśniak forma parte de una amplia familia de sopas polacas de col. Los recetarios históricos describen versiones con carne y cerdo ahumado, además de preparaciones sin carne con setas. Las descripciones actuales de la cocina polaca suelen combinar chucrut con panceta ahumada, costillas, patata y especias; algunas recetas también incorporan col fresca o tomate. La kwaśnica del sur está emparentada, pero es una preparación regional distinta.
Esta versión obtiene el caldo de costillas de cerdo carnosas y emplea una pequeña cantidad de panceta ahumada para darle un matiz salado y ahumado. Las patatas, la zanahoria y el apionabo hacen que la sopa sea sustanciosa sin convertirla en un guiso. El chucrut y una cantidad medida de su líquido aportan la acidez característica; pruébalos antes de añadir más líquido o sal.
El kapuśniak resulta especialmente reconfortante en los días fríos y su sabor suele ganar intensidad después de reposar una noche. Las patatas seguirán ablandándose en la nevera, así que córtalas en dados grandes y recalienta la sopa con suavidad. Sírvela en cuencos hondos con pan de centeno para completar la comida.


