Turrón de Doña Pepa con palitos de anís y miel de chancaca
El turrón de Doña Pepa, ligado a la tradición repostera limeña, no tiene la textura del turrón duro de almendras conocido en España. Se prepara superponiendo bastones de una masa corta perfumada con anís y uniéndolos con un almíbar oscuro de chancaca y frutas. La cubierta de grageas multicolores forma parte de su aspecto reconocible.
La masa requiere una grasa vegetal sólida y fría que se integra en la harina sin formar una pasta elástica. Después de añadir las yemas y el agua, necesita un descanso en el frigorífico. Se forman bastones de grosor semejante y se hornean en dos cargas completas para que queden secos y firmes hasta el centro.
La chancaca se disuelve con manzana, piña, naranja, canela y clavo. Tras colar las frutas y las especias, el líquido se reduce hasta dejar una cinta momentánea al caer de la cuchara. Un almíbar muy líquido no une las capas, mientras que uno excesivamente caramelizado endurece la pieza y dificulta el corte. El reposo final permite que el conjunto se asiente.


