Platos nacionales peruanos

Picante de cuy de Cajamarca — ingredientes locales

Cuy frito con patata andina blanca, pasta de ají panca y mirasol y cacahuetes tostados.

Platos nacionales peruanos
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Picante de cuy de Cajamarca — ingredientes locales — ingredientes, elaboración y consejos
Picante de cuy de Cajamarca — ingredientes locales — ingredientes, elaboración y consejos
Cantidad obtenida 4 raciones para adultos a partir de 2 cuyes preparados
Tiempo de preparación 30 minutos
Tiempo de cocción 78 minutos
Tiempo pasivo 0 minutos
Tiempo total 108 minutos
Resumen

Picante de cuy de Cajamarca — ingredientes locales — ingredientes, elaboración y consejos

Este picante de cuy inspirado en Cajamarca destaca una elección concreta de ingredientes andinos: patata blanca de carne firme y dos pastas de ají diferentes. El cuy se fríe en dos tandas y se acompaña de patatas en una salsa ligada con cacahuetes tostados. Es una variación práctica, no un plato histórico aparte.

El ají panca y el ají mirasol son productos peruanos distintos y no deben confundirse con un pimentón genérico. El mirasol añade otra nota de chile al sofrito, donde también se rehoga cebolla roja antes de incorporar las pastas. La patata cocida se mezcla con cuidado para que permanezca en trozos enteros.

La fritura en dos tandas evita amontonar las piezas. Para la seguridad de la carne es imprescindible llegar a 74 °C en las zonas gruesas, sin apoyar la sonda en el hueso. La salsa debe quedar suficiente fluida para cubrir las patatas, pero no como una sopa ni como un puré.

Ingredientes

Ingredientes

Para el cuy y su aderezo

  • 2 cuy de cría aptos para alimentación, eviscerados y con piel; aproximadamente 650 g por cuy con huesos; cortar como se indica
  • 6 g de sal fina; dividir entre la carne y la salsa
  • 28 g de dientes de ajo; machacados finamente y repartidos entre carne y salsa
  • 240 ml de aceite vegetal neutro para freír; 220 ml para freír en dos tandas y 20 ml apartados para la salsa; desechar el aceite de fritura sobrante

Para las patatas con ají

  • 900 g de patatas andinas blancas de carne firme, peladas; peso una vez peladas; trocear a 3–4 cm
  • 50 g de pasta de ají panca peruano; pasta de chile sin azúcar añadido
  • 35 g de pasta de ají mirasol peruano; pasta de chile sin azúcar añadido
  • 50 g de cacahuetes tostados y pelados; molidos muy finos
  • 2 400 ml de agua para cocer las patatas; cantidad medida por separado; distribuir según los pasos
  • 250 ml de agua para la salsa de ají; cantidad medida por separado; distribuir según los pasos
  • 90 g de cebolla roja; cortar en pluma fina según el procedimiento
Elaboración

Elaboración

Elaboración

  1. Preparar las piezas de cuy.Secar con papel de cocina los 2 cuyes eviscerados. Cortar cada uno en cuatro porciones con hueso, en una tabla exclusiva para carne cruda. Distribuir 14 g de ajo machacado y 3 g de sal fina por las piezas, sin lavar la carne. Dedicar unos 12 minutos: la superficie debe quedar seca y ligeramente cubierta de ajo. Lavarse las manos y desinfectar los utensilios contaminados antes de seguir.

  2. Cocer las patatas.Poner los 900 g de patatas ya peladas, en trozos de 3–4 cm, en una olla con exactamente 2 400 ml de agua. Llevar a hervor suave y cocer 20 minutos; escurrir bien. La punta de un cuchillo debe atravesar sin resistencia el trozo más grueso, aunque las patatas han de conservar la forma.

  3. Freír el cuy en dos tandas.Reservar 20 ml de los 240 ml de aceite en una taza limpia para la salsa. Calentar los 220 ml restantes en una sartén ancha y profunda hasta unos 170 °C. Freír el cuy en dos tandas poco cargadas, unos 18 minutos cada tanda, volteando las piezas con cuidado. Medir con sonda el centro de cada porción gruesa, evitando tocar hueso; continuar hasta alcanzar al menos 74 °C. Escurrir sobre una rejilla y desechar el aceite de la fritura restante. Las piezas han de quedar doradas y seguras en su interior; prestar atención a las salpicaduras.

  4. Sofreír la cebolla y las dos pastas de ají.Calentar a fuego medio, en una cazuela limpia, los 20 ml de aceite reservados. Rehogar 90 g de cebolla roja picada durante 3 minutos; añadir los 14 g de ajo restantes, 50 g de pasta de ají panca y 35 g de pasta de ají mirasol. Remover 5 minutos más, 8 minutos en total. La mezcla debe desprender aroma de ají rehogado y poder moverse por el fondo sin quemarse.

  5. Ligar la salsa y cubrir las patatas.Incorporar 50 g de cacahuetes tostados y muy molidos y el resto de los 250 ml de agua para la salsa, descontando cualquier cantidad usada antes. Cocer a fuego lento 5 minutos, hasta que cubra el dorso de una cuchara. Añadir los 900 g de patatas escurridas y los 3 g de sal fina restantes; mezclar con cuidado durante otros 3 minutos. En 8 minutos, las patatas deben quedar bien cubiertas sin romperse y la salsa debe estar ligada, sin grumos de cacahuete.

  6. Emplatar y servir caliente.Repartir el cuy con temperatura interior comprobada y las patatas calientes cubiertas de ají entre 4 platos. Colocar la carne dorada junto a las patatas, nunca sumergida en su salsa. Dedicar unos 3 minutos; las patatas deben conservar sus trozos. Avisar de los huesos pequeños que contiene el cuy.

Práctico

Práctico

Claves para que salga bien

Freír en dos tandas sin amontonar la sartén. Comprobar un mínimo de 74 °C en la parte gruesa de cada pieza, sin que la sonda toque el hueso. Cocer primero las patatas y añadirlas a la salsa cuando estén tiernas, para que no se deshagan. Añadir los 900 g de patata ya cocida al aderezo con 50 g de ají panca solo cuando la salsa esté ligada.

Consejos prácticos

Colocar las patatas blancas napadas a un lado y la carne frita al otro, señalando los huesos pequeños. Una patata firme de otra procedencia puede comportarse de manera distinta en la salsa; no cambiar las dos pastas de ají por chile en polvo, que altera su sabor. Enfriar cualquier sobrante de carne y patatas de estas 4 raciones en recipientes limpios y poco profundos, y meterlo en el frigorífico a 4 °C o menos antes de que transcurran 2 horas. Consumirlo en un plazo de 3 a 4 días y recalentar la carne hasta alcanzar 74 °C en su interior. Desechar lo que haya permanecido más de 2 horas a temperatura ambiente. Avisar siempre de los huesos pequeños del cuy. En la mesa, distribuir los 900 g de patatas cocidas sin dejar trozos de carne con huesos sin identificar. Los 50 g de cacahuetes molidos ayudan a espesar la salsa. Si se omiten, cambian la textura, los alérgenos y la composición nutricional. Se puede usar otra patata de carne firme si no se dispone de la variedad peruana, aunque el resultado puede diferir en almidón y consistencia. El ají panca no se sustituye sin cambios de sabor por un chile en polvo genérico. El ají mirasol se emplea además del panca en esta salsa, no en lugar de este.

Puntos de control

Puntos de control

  • La salsa queda demasiado espesaEl cacahuete molido y el almidón de la patata absorben el líquido. Reservar parte del agua de salsa ya medida y añadirla antes de cubrir las patatas.
  • El cuy se dora antes de alcanzar la temperatura seguraHay demasiado calor o las piezas están juntas. Reducir la intensidad y prolongar la cocción; comprobar 74 °C con una sonda, no solo el color. Cocer antes los 900 g de patatas para que la salsa con 50 g de ají panca no se adhiera por un exceso de tiempo al fuego.
Nutrición por ración

Nutrición por ración

  • Tamaño de la ración1 de 4 raciones: cuy con hueso, patatas en salsa de ají
  • Calorías602 kcal
  • Hidratos de carbono59,8 g
  • Proteínas35,6 g
  • Grasas27,1 g
  • Fibra7,4 g
  • Sodio699 mg
Alérgenos y seguridad alimentaria

Alérgenos y seguridad alimentaria

Alérgeno: cacahuetes. Revisar las etiquetas de las pastas de ají por si contienen ingredientes añadidos u otros alérgenos y evitar el contacto de los utensilios usados con cacahuete con preparaciones para personas alérgicas. La salsa de este plato lleva 50 g de cacahuetes tostados, de cuya presencia hay que informar a los comensales. Usar los 2 cuyes eviscerados y preparados para alimentación, conservados en frío. No lavar la carne cruda; lavarse las manos y limpiar y desinfectar herramientas antes de manipular patatas o salsa criolla. Medir como mínimo 74 °C en la parte gruesa de cada pieza sin tocar hueso: el dorado por sí solo no garantiza la seguridad. Avisar de los huesos pequeños y vigilar las salpicaduras si se fríe. Refrigerar los restos antes de 2 horas a 4 °C o menos, consumirlos en 3 a 4 días y recalentarlos hasta 74 °C. Las patatas de acompañamiento son 900 g, y el aderezo contiene 50 g de pasta de ají panca.

Cierre

Cierre

  • Resultado: Cuy caliente repartido en cuatro raciones, con 900 g de patatas cubiertas de salsa de ají ligada con 50 g de cacahuetes.
  • Control decisivo: Comprobar 74 °C en los trozos gruesos y mezclar las patatas con la salsa solo después de cocerlas.