Crémet d’Anjou — crema aireada fría con coulis de frambuesa
El Crémet d’Anjou se define por su ligereza, no por una crema horneada ni por un gel. La nata montada y la espuma de clara de huevo se incorporan con suavidad, se reparten en moldes perforados forrados con tela y se dejan escurrir hasta que la mezcla puede mantener una forma delicada. El molde y el tejido cumplen una función técnica real: un ramequín sólido atraparía el líquido y produciría una textura diferente.
Como la mezcla nunca se cocina, la seguridad de los ingredientes no admite atajos. La clara debe ser un producto líquido comercial pasteurizado y la nata entera para montar también debe estar pasteurizada. Ambas parten frías, los boles y las varillas se enfrían y las tres horas de escurrido se hacen tapadas a 4 °C o menos. La clara de huevo cruda de cáscara no es una sustitución aceptable.
El coulis de frambuesa se mantiene contenido y medible, no como una guarnición indefinida. Cada crémet recibe 45 g, suficiente para aportar acidez y fruta sin inundar la crema escurrida. El postre está pensado para consumirse el mismo día, con 24 horas como máximo absoluto bajo refrigeración después de mezclar; no existe etapa de recalentado ni mantenimiento a temperatura ambiente.


