Poutine de Quebec con patatas fritas, queso en grano y salsa marrón
La poutine se asocia especialmente con Quebec, aunque la combinación de patatas fritas, queso en grano y salsa marrón se ha extendido por todo Canadá. Varias localidades de Quebec reivindican su invención. Por eso, es más preciso hablar de un origen discutido que atribuir el plato a un restaurante o una persona concretos.
Los tres componentes cumplen una función distinta. Las patatas deben quedar tiernas por dentro y crujientes por fuera. El queso cheddar fresco en granos aporta un sabor suave y una textura elástica que puede chirriar ligeramente al morderlo. La salsa caliente ablanda los bordes del queso, pero no debería convertir el conjunto en una masa fundida. Para conservar ese contraste, montar los cuencos cuando todo esté listo y servir enseguida.
Esta receta utiliza patatas Russet y dos frituras. El remojo retira parte del almidón superficial, y secarlas con cuidado reduce las salpicaduras del aceite. La primera fritura cocina el interior; la segunda, a más temperatura, dora y vuelve crujiente la superficie. Una salsa de caldo de ternera y pollo, ligada con una mezcla de mantequilla y harina (roux), aporta profundidad sin tapar el sabor delicado del queso.