Receta de ajiaco santafereño (sopa bogotana de pollo y papa)
Ajiaco santafereño: sopa bogotana con tres papas
El ajiaco santafereño es una sopa de Bogotá preparada con pollo, mazorca, guascas y tres variedades colombianas de papa. Cada una aporta algo distinto: la papa pastusa se ablanda y le da cuerpo al caldo, la papa criolla se deshace y aporta su color amarillo, y la papa sabanera conserva mejor la forma. Así, la sopa queda espesa y cremosa, pero todavía tiene trozos definidos para masticar.
La crema de leche, las alcaparras y el aguacate se sirven aparte, junto con arroz blanco. En esta preparación las guarniciones no se mezclan en la olla: cada persona las agrega a su plato y equilibra el caldo con el toque fresco del aguacate y el sabor salino de las alcaparras.
Mantén un hervor suave, sin dejar que la sopa hierva con fuerza. Primero se cocina el pollo con la mazorca; después, las papas se ablandan en ese mismo caldo. Agrega las guascas hacia el final para conservar su aroma y devuelve el pollo desmechado a la olla solo durante los últimos minutos, para calentarlo sin resecarlo.
La versión bogotana combina pollo, mazorca, tres papas y guascas. No son variedades intercambiables: la pastusa aporta almidón al caldo, la criolla se deshace en buena parte y la sabanera conserva trozos más enteros. Esa diferencia es la que permite tener un caldo con cuerpo y, a la vez, papas que todavía se distinguen.
Las guascas son la hierba que le da al ajiaco su aroma particular. Se pueden usar frescas o secas, aunque las secas son más concentradas. La crema de leche, las alcaparras y el aguacate van en la mesa y se agregan al servir; así se conservan sus sabores y no se pierde la textura de las papas.
Las proporciones cambian entre recetas y algunas versiones llevan arvejas. Esta preparación no las incluye y mantiene el foco en las tres papas, el pollo y la mazorca. El arroz blanco se cocina aparte y se sirve como acompañamiento.


