Hormigas culonas santandereanas: hormigas reina tostadas de Santander
Las hormigas culonas son las reinas reproductoras aladas de la hormiga arriera Atta laevigata, consumidas como picada y asociadas especialmente con Santander. San Gil, Curití y Barichara figuran entre los municipios relacionados con esta tradición. El nombre alude al abdomen grande de la reina; no significa que cualquier hormiga arriera sea comestible.
La preparación varía. Las descripciones culturales registran la limpieza de las hormigas, el retiro de cabeza, patas y alas, y luego el tostado con agua salada en una superficie de barro poco profunda. Otras versiones usan un poco de aceite. Aquí se emplea una salmuera medida y calor seco de horno, con una adaptación de una secuencia publicada de procesamiento de alimentos que incluye escaldado y dos etapas de tostado. Es un método casero reproducible, no la única preparación local ni un proceso de conservación.
El ingrediente debe estar bien identificado y venderse para consumo humano. Compre reinas comestibles Atta laevigata, refrigeradas y trazables, a un proveedor especializado en insectos para alimentación. No recoja hormigas al aire libre, no use insectos para control de plagas ni confíe solo en la apariencia para identificar la especie. Mantenga el empaque cerrado y frío hasta cocinar; descarte cualquier producto tibio, dañado o sin etiqueta clara.
Al final, las hormigas deben quedar secas y crujientes, con sabor tostado, ligeramente parecido al de las nueces y con un toque de sal. El tamaño y la textura dependen de la limpieza del proveedor, la madurez de las reinas y la humedad que quede después del escaldado. El rendimiento es aproximado: las hormigas frescas pierden bastante peso al secarse.


