Suspiro a la limeña con manjar blanco y merengue al oporto
El suspiro a la limeña combina dos preparaciones distintas: un manjar blanco de leche concentrada y yemas, y un merengue ligero aromatizado con vino de Oporto. La capa inferior es densa y dulce; la superior, aireada. El contraste se pierde si las dos se mezclan antes de servir o si se añade el merengue mientras el manjar sigue caliente.
El manjar se hace reduciendo leche condensada y leche evaporada, y después incorporando las yemas templadas gradualmente. Es imprescindible calentar la crema con huevo hasta al menos 71 °C, comprobándolo con un termómetro: la textura espesa o el color no son controles sanitarios suficientes.
Para el merengue se utilizan claras pasteurizadas. Se prepara un almíbar de azúcar y oporto a 120 °C y se incorpora en hilo mientras se montan las claras. El vino aporta aroma y alcohol; calentarlo no permite garantizar que el postre quede libre de alcohol. Se termina con una pequeña cantidad de canela y se conserva frío.


