Sopa wantán con empanadillas de cerdo y caldo de pollo
En la sopa wantán, el relleno y su envoltura tienen tanta importancia como el caldo. La carne de cerdo, el jengibre y la cebolleta forman un relleno húmedo pero compacto; las obleas finas de trigo se cuecen deprisa. Es esencial cerrar bien cada pieza para que flote sin que salga su contenido.
El caldo debe tener sabor, pero permanecer relativamente transparente. Un caldo comercial de pollo sin sal es una buena base para esta elaboración; el ajo, el jengibre y la parte blanca de la cebolleta le aportan aroma sin necesidad de cocer un fondo durante horas. La col china queda tierna, pero mantiene algo de estructura.
Conservar el relleno crudo en frío y sacar pocas obleas cada vez para que sus bordes no se resequen. El pollo de la sopa y el cerdo picado del interior de los wantanes tienen temperaturas mínimas de seguridad diferentes. Antes de servir, comprobar el centro de una empanadilla representativa y la tira de pollo más gruesa.


