Ají de gallina con salsa cremosa de ají amarillo y pan
El ají de gallina es uno de los guisos cremosos vinculados al repertorio limeño. La salsa se obtiene al cocinar ají amarillo, cebolla y ajo y espesar con pan remojado en leche, en lugar de recurrir solo a nata o harina. La pechuga cocida se desmenuza y queda cubierta por una crema que sigue siendo lo bastante fluida para servirse sobre patatas hervidas.
El ají amarillo aporta un carácter específico que no se reproduce con pimentón o cualquier chile amarillo. En esta preparación se añaden pacanas tostadas y queso duro rallado, además de una pequeña cantidad de comino. Hay que reservar parte del líquido de cocción del pollo: se incorpora gradualmente para regular la textura sin cambiar los ingredientes de la salsa.
La pechuga se escalfa suavemente hasta llegar a 74 °C, y las patatas y huevos se cuecen por separado. Remojar el pan cinco minutos antes de triturarlo evita grumos; después, un hervor moderado permite que la crema se ligue sin pegarse al fondo. La presentación se completa con medio huevo duro y aceitunas negras por ración, sin ocultar las hebras de pollo.


