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Georgia · Kobuleti

Kobuleturi chirbuli — huevos georgianos con tomate y nueces

El chirbuli de Kobuleti lleva huevos cuajados en salsa de tomate, nueces y hierbas; se sirve directamente en la sartén

Receta georgiana caseraplato georgiano
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Vista amplia del chirbuli de Kobuleti en la sartén, con huevos cuajados en salsa de tomate y nueces y hierbas por encima.
Cantidad obtenida4 raciones, un huevo por persona
Base de cada raciónun huevo y una cuarta parte de la salsa de tomate y nueces; no incluye el pan opcional
Tipo de platopreparación adjariana de huevos, versión de Kobuleti
Alérgenoscontiene huevo y nueces (frutos de cáscara); comprobar la etiqueta del pan opcional
El plato

Acerca de Kobuleturi chirbuli — huevos georgianos con tomate y nueces

Un plato adjariano de huevos cuajados en una salsa de tomate, nueces y hierbas frescas.

El chirbuli es un plato adjariano de huevos. La versión de Kobuleti se asocia con una salsa de tomate y nueces. En esta propuesta, los huevos se mantienen enteros y se hacen en huecos poco profundos de la salsa, de modo que cada ración lleva un huevo y la misma cantidad de salsa con hierbas y nueces.

Las nueces se trituran hasta obtener un granillo grueso y se cuecen brevemente en la base de tomate. Así espesan la salsa y le dan un sabor redondo sin convertirla en una pasta. Primero se ablanda la cebolla; después, el ajo, el cilantro molido y el fenogreco azul se calientan unos segundos antes de añadir el tomate.

La salsa debe quedar lo bastante fluida para burbujear alrededor de los huevos. Tapar la sartén y cocinar hasta que tanto las claras como las yemas estén completamente cuajadas; comprobar también la temperatura con un termómetro. Servir el plato recién hecho, directamente en la sartén, con pan georgiano para mojar, si se desea. El pan es opcional y no se incluye en el cálculo nutricional.

Preparar el plato

Ingredientes

Kobuleturi chirbuli — huevos georgianos con tomate y nueces

Salsa de tomate y nueces

  • 15 mlde aceite de oliva
  • 120 gde cebolla amarilla, pelada y cortada en daditos finos
  • 3 gde sal fina, divididos
  • 8 gde ajo (unos 2 dientes), pelado y picado muy fino
  • 3 gde cilantro molido (aproximadamente 1 cucharadita)
  • 1 gde fenogreco azul molido (aproximadamente ½ cucharadita)
  • De 0,5 a 1 g de guindilla roja suave machacada, al gusto
  • 500 gde tomates rojos maduros, sin el pedúnculo y cortados en dados; se pueden usar tomates en conserva sin sal añadida, en la misma cantidad
  • 120 mlde agua, más hasta 30 ml reservados por si hacen falta
  • 70 gde nueces sin sal, trituradas hasta obtener un granillo grueso

Huevos y acabado

  • 4huevos grandes refrigerados, unos 200 g sin cáscara; cascar cada uno en su propia taza
  • 10 gde hojas de cilantro fresco, picadas finas
  • 10 gde perejil fresco, picado fino
  • 5 gde hojas de albahaca fresca, desgarradas o cortadas en tiras finas
  • 200 gde pan georgiano en rebanadas, opcional para servir; comprobar su etiqueta por los alérgenos
Elaboración

Elaboración

  1. Preparar los huevos con seguridad. Mantener los huevos refrigerados hasta el momento de usarlos. Cascar cada uno en una taza pequeña distinta para poder añadirlo con cuidado y conservar la yema entera. Lavarse las manos y limpiar las tazas después de tocar huevo crudo; mantenerlas lejos de alimentos listos para consumir.

  2. Ablandar la cebolla. Calentar el aceite de oliva en una sartén gruesa de 26 a 28 cm a fuego medio-bajo. Añadir la cebolla y 1 g de sal. Cocinar de 7 a 9 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté blanda y translúcida, sin dorarse.

  3. Aromatizar las especias. Añadir el ajo, el cilantro molido, el fenogreco azul y la guindilla machacada. Remover unos 30 segundos, solo hasta que desprendan su aroma.

  4. Reducir el tomate. Incorporar el tomate, 120 ml de agua y los 2 g de sal restantes. Llevar a un hervor suave a fuego medio y cocinar destapado de 10 a 12 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que el tomate se ablande y la salsa empiece a espesar.

  5. Espesar con las nueces. Añadir el granillo de nuez y dejar que hierva suavemente de 3 a 4 minutos. La salsa debe cubrir el dorso de una cuchara, pero conservar suficiente fluidez para burbujear alrededor de los huevos. Si espesa demasiado, añadir poco a poco hasta 30 ml del agua reservada.

  6. Cuajar los huevos. Hacer cuatro huecos poco profundos en la salsa con el dorso de una cuchara. Deslizar un huevo en cada hueco, procurando que las yemas se mantengan enteras. Tapar la sartén y cocinar a fuego suave hasta que las claras y las yemas estén completamente cuajadas. Comprobar la mezcla en varios puntos con un termómetro de cocina; el centro debe alcanzar 71 °C. Si hace falta, seguir cocinando tapado en intervalos breves y volver a comprobar.

  7. Añadir las hierbas y servir. Retirar la sartén del fuego. Repartir el cilantro, el perejil y la albahaca sobre la salsa. Servir enseguida, con las rebanadas de pan georgiano al lado si se desea.

Claves para que quede bien

Claves para que quede bien

  • Triturar las nueces hasta obtener un granillo grueso, sin hacer una pasta: así la salsa tendrá cuerpo y seguirá siendo fácil de servir con cuchara.
  • Dejar que el tomate reduzca antes de añadir los huevos. Si la salsa queda muy líquida, las claras se extenderán y costará más valorar el punto de cocción.
  • Cocinar hasta que claras y yemas estén completamente cuajadas y confirmar con un termómetro de cocina que el centro alcanza 71 °C, tomando la temperatura en varios puntos.
Consejos prácticos

Consejos prácticos

Para servir. Llevar la sartén a la mesa mientras la salsa aún burbujea suavemente. Servir un huevo y abundante salsa de tomate y nueces en cada plato. El pan opcional ayuda a recoger la salsa espesa, aunque el plato también se puede servir sin él.

Preparación anticipada. La salsa de tomate y nueces se puede dejar lista hasta el final del paso 5 con un día de antelación. Enfriarla rápidamente en un recipiente poco profundo, refrigerarla a 4 °C o menos y utilizarla en un plazo de 3 a 4 días. Recalentarla hasta que desprenda vapor; añadir un poco de agua si se ha espesado. Después, hacer los huecos y cuajar los huevos justo antes de servir. No añadir huevo crudo a una salsa que vaya a enfriarse y guardarse.

Conservación y recalentado. Refrigerar las sobras cocinadas en un plazo de 2 horas, a 4 °C o menos, y consumirlas en 3 o 4 días. Recalentar bien los platos con huevo hasta 74 °C.

Nutrición por ración

Información nutricional estimada por ración

  • Tamaño de la ración: un huevo y una cuarta parte de la salsa; no incluye el pan opcional
  • Calorías: unas 255 kcal
  • Hidratos de carbono: unos 11 g
  • Proteínas: unos 10 g
  • Grasas: unos 20 g
  • Fibra: unos 3 g
  • Sodio: unos 380 mg

Los valores son aproximados y se calculan para la receta completa de cuatro raciones con datos habituales de composición de huevos, tomate, cebolla amarilla, nueces y ajo, además de una estimación para el aceite de oliva. La receta completa aporta unas 1 020 kcal, 42 g de proteínas, 44 g de hidratos de carbono, 80 g de grasas, 13 g de fibra y 1 520 mg de sodio; cada total se divide entre cuatro y se redondea. El cálculo considera que se retienen los 3 g de sal añadida. El pan opcional no está incluido. Las hierbas frescas, el tamaño de los huevos y el agua que suelte el tomate pueden causar pequeñas variaciones.

Alérgenos y seguridad alimentaria

Alérgenos y seguridad alimentaria

Contiene huevo y nueces (frutos de cáscara). Comprobar la etiqueta del pan georgiano opcional para detectar otros alérgenos. Mantener los huevos con cáscara refrigerados, utilizar huevos limpios y sin grietas, y lavarse las manos y limpiar los utensilios y las superficies después de tocar huevo crudo. Cocinar hasta que claras y yemas estén completamente cuajadas y comprobar en varios puntos con un termómetro que el centro alcanza 71 °C. Refrigerar las sobras en un plazo de 2 horas a 4 °C o menos, consumirlas en 3 o 4 días y recalentarlas hasta 74 °C.

Nota final

Nota final

  • El chirbuli lleva huevos completamente cuajados en una salsa espesa de tomate y nueces, rematada con hierbas frescas.
  • La salsa debe cubrir el dorso de una cuchara y seguir lo bastante fluida para burbujear suavemente alrededor de los huevos.