Tartiflette — patatas, lardons y Reblochon
La tartiflette gira alrededor del Reblochon, no de una capa intercambiable de queso fundente. Las patatas de carne firme se cuecen parcialmente para que después absorban la grasa de los lardons y la mezcla reducida de cebolla y vino sin deshacerse. Un Reblochon entero de 450 g se corta horizontalmente en dos discos y se coloca sobre la superficie con la corteza hacia arriba, permitiendo que el interior se funda y penetre entre las patatas.
Cada precocción resuelve un problema diferente. Las patatas deben quedar lo bastante tiernas para terminar durante un horneado corto; los lardons necesitan soltar parte de su grasa y alcanzar 71 °C; y la mezcla de cebolla y vino debe reducirse para aportar sabor sin exceso de agua. Una vez montada la fuente, unos 20 minutos a 200 °C bastan para que el conjunto esté humeante y burbujeante.
El Reblochon se elabora tradicionalmente con leche cruda, por lo que debe mantenerse refrigerado hasta el montaje y respetarse la fecha indicada en el envase. El horno debe fundir e integrar el queso, no prolongar la cocción hasta expulsar toda la grasa. Retirar cuando la corteza esté dorada, el interior completamente fundido y los bordes hiervan activamente.


