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Georgia · Imereti

Khachapuri imeruli

Prepara khachapuri imeruli redondo, con masa fermentada, queso fundente y pautas claras para formarlo y hornearlo.

Receta georgiana caseraplato georgiano
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Vista amplia de Khachapuri imeruli sobre una mesa rústica, con parte del entorno a la vista.
Raciones2 panes, cortados en 8 porciones
Porción1 trozo, unos 170 g una vez horneado
DificultadMedia
Tipo de dietaVegetariana
El plato

Acerca de Khachapuri imeruli

Dos panes georgianos redondos, con una corteza fina y dorada, esconden un centro caliente de queso. Esta versión para horno doméstico utiliza una mezcla práctica de feta y mozzarella, pero conserva la forma cerrada propia del Imeruli.

El Imeruli khachapuri es la variedad redonda rellena de queso asociada con Imericia, en el oeste de Georgia. La masa envuelve por completo el relleno: no deja el centro abierto como el khachapuri adjaruli ni lleva una segunda capa de queso por encima como el megruli. Se corta en porciones y se sirve aún caliente.

El queso fresco imeretiano es la opción característica cuando se consigue. Se elabora con leche de vaca, tiene una salinidad moderada y se desmenuza con facilidad. En esta versión doméstica, una proporción medida de feta y mozzarella de baja humedad aporta sabor y fundido. Es una alternativa práctica, no el queso georgiano, y el resultado queda algo más salado.

El formado es la parte decisiva. Encierra todo el queso, pellizca bien la unión, gira el pan para dejar la costura debajo y aplánalo sin adelgazar demasiado el centro. Una bandeja o piedra muy caliente dora la base pronto y ayuda a contener el relleno. Los dos panes dan ocho porciones, suficientes para un desayuno compartido o una guarnición abundante.

Preparar el plato

Ingredientes

Khachapuri imeruli: pan georgiano redondo relleno de queso

Para la masa

  • 500 gde harina blanca de fuerza; reserva 20 g de esta cantidad para espolvorear
  • 7 gde levadura seca instantánea de panadería
  • 3 gde sal fina
  • 270 mlde agua templada, a unos 35–38 °C
  • 25 mlde aceite neutro; utiliza 5 ml para engrasar el cuenco

Para el relleno de queso

  • 410 gde feta de leche de vaca, escurrido y desmenuzado
  • 190 gde mozzarella entera de baja humedad, rallada gruesa
  • 1huevo grande, batido
  • 20 gde mantequilla sin sal, ablandada

Para terminar

  • 12 gde mantequilla sin sal, derretida
Preparación

Preparación

  1. Mezcla la masa. Pon la harina, la levadura y la sal en un cuenco grande. Añade el agua y 20 ml de aceite. Mezcla hasta que no queden zonas de harina seca.

  2. Amasa y deja levar. Amasa 8–10 minutos, hasta obtener una masa lisa, elástica y ligeramente pegajosa. Engrasa el cuenco con los 5 ml de aceite restantes, coloca dentro la masa y tapa. Déjala levar unos 50 minutos en un lugar templado y sin corrientes, hasta que casi doble su volumen.

  3. Prepara el relleno. Mezcla el feta, la mozzarella, el huevo batido y la mantequilla blanda. Guárdalo en la nevera si no vas a usarlo enseguida.

  4. Divide y deja reposar. Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y divídela en dos partes iguales. Tápalas y déjalas reposar 10 minutos. Divide el relleno en dos y forma dos bolas.

  5. Envuelve el queso. Aplana una porción de masa hasta formar un círculo de unos 20 cm. Coloca una bola de queso en el centro, recoge la masa por encima y pellizca la unión para cerrarla bien. Dale la vuelta, con la unión hacia abajo, y aplástala o estírala con cuidado hasta formar un disco de 22–24 cm. La masa debe cubrir el relleno de forma uniforme. Repite con la otra porción.

  6. Calienta el horno. Durante el primer levado, calienta el horno convencional a 220 °C con la bandeja pesada o la piedra dentro. Pon cada pan sobre papel de horno y deja que se relaje 10 minutos.

  7. Hornea. Desliza un pan, con su papel, sobre la superficie caliente. Hornéalo unos 16 minutos, hasta que se infle y esté bien dorado. Mide el centro del relleno con un termómetro; como lleva huevo, debe alcanzar al menos 71 °C. Hornea el segundo pan del mismo modo. Si el centro de alguno está por debajo de 71 °C, vuelve a meterlo en el horno hasta alcanzar esa temperatura.

  8. Pinta con mantequilla y reposa. Pinta los panes calientes con la mantequilla derretida. Deja reposar el último 5 minutos antes de cortarlo: el relleno quema y se asienta mientras reposa.

Equipo

Equipo

  • Báscula de cocina digital
  • Cuencos grande y mediano
  • Rasqueta de panadería
  • Rodillo
  • Papel de horno
  • Bandeja pesada o piedra para hornear
  • Termómetro de lectura instantánea
Servicio, conservación y sustituciones

Servicio, conservación y sustituciones

Corta cada pan en cuatro porciones y sírvelo caliente. El queso está más fundente justo después del horneado; no necesita otra cobertura.

Refrigera las sobras en un recipiente tapado, a 4 °C o menos, antes de que pasen 2 horas; consúmelas en 3–4 días. Caliéntalas en el horno a 180 °C hasta que el centro alcance 74 °C. Las porciones ya horneadas y frías se pueden congelar bien cerradas hasta 3 meses; descongélalas en la nevera y vuelve a calentarlas hasta 74 °C.

La masa puede reposar tapada en la nevera hasta 12 horas; deja que se acerque a la temperatura ambiente antes de dividirla y formarla. Prepara el relleno con huevo crudo el mismo día. Si encuentras queso fresco imeretiano, usa 600 g en lugar del feta y la mozzarella. Su salinidad cambia según el productor, así que pruébalo antes de añadir más sal; conserva la cantidad medida para la masa.

Nutrición por ración

Información nutricional por ración

  • Tamaño de la ración: 1 trozo, unos 170 g horneado
  • Calorías: 505 kcal
  • Hidratos de carbono: 49 g
  • Proteínas: 25 g
  • Grasas: 23 g
  • Fibra: 2 g
  • Sodio: 860 mg
Alérgenos y seguridad alimentaria

Alérgenos y seguridad alimentaria

Contiene trigo/gluten, leche y huevo. Utiliza quesos elaborados con leche pasteurizada. Lávate las manos y los utensilios tras manipular el huevo crudo. El centro del relleno debe llegar al menos a 71 °C; refrigera las sobras antes de 2 horas y recaliéntalas hasta 74 °C.

Para terminar

Para terminar

  • El resultado son dos panes redondos y tiernos, con corteza dorada y abundante queso en el centro.
  • El paso decisivo es cerrar toda la unión antes de aplanar el pan con suavidad.