Panisse de Marsella en piezas fritas y crujientes
La panisse pertenece a la tradición marsellesa de la harina de garbanzo y está especialmente asociada con L’Estaque. Puede encontrarse en formato de cilindro para cortar, pero aquí se trabaja como una pasta de garbanzo cocida, enfriada hasta quedar firme, cortada en piezas y frita hasta que el exterior esté bien dorado y el centro siga tierno. No lleva maíz, por lo que no debe confundirse con polenta frita.
El primer control importante ocurre antes de freír. La harina de garbanzo se bate con agua fría y después se cuece con aceite de oliva y sal hasta convertirse en una pasta muy espesa que se separa claramente de las paredes del cazo. Extenderla a 2 cm y enfriarla durante 2 horas completas produce una placa que se puede cortar con limpieza y manipular sin que se deshaga en el aceite.
La fritura se hace en tres tandas pequeñas a 180 °C. Las piezas se secan antes de entrar en el aceite para mejorar la corteza y reducir salpicaduras, y se deja que la temperatura vuelva a 180 °C entre tandas. Para la nutrición solo se cuenta una absorción estimada de 90 g de aceite en todo el lote, no el litro completo usado para freír.


