Escribano arequipeño de patata, tomate y rocoto
El escribano arequipeño es una preparación de patata vinculada al repertorio de las picanterías de Arequipa. Se compone de patata cocida, tomate, rocoto, vinagre y aceite. Su nombre no exige contar una historia no contrastada sobre un oficio: los ingredientes y la manera de trabajarlos explican mejor el plato.
La textura se consigue chafando las patatas con un tenedor, sin convertirlas en puré uniforme. Las grietas y trozos retienen el aliño, mientras el tomate aporta algo de jugo fresco. El rocoto tiene un picante intenso y afrutado: retirar las semillas y las nervaduras claras ayuda a moderarlo, pero no lo elimina.
Conviene aliñar la patata todavía templada para que absorba algo de vinagre y aceite, e incorporar el tomate sin machacarlo. La cantidad medida de vinagre proporciona acidez sin empapar el plato. No se necesita queso ni mayonesa en esta preparación.


