Brioche al estilo de Vendée trenzada en tres cabos
La brioche vendéenne pertenece a las tradiciones de panadería de Vendée y su nombre también corresponde a un producto protegido por IGP cuando se elabora conforme al pliego registrado. Una pieza hecha en casa puede respetar rasgos reconocibles de esta brioche regional sin sugerir que dispone de certificación. La referencia visual es una trenza generosa, de superficie brillante y dorada, con un perfil aromático más complejo que el de un bollo sencillo: lácteos, huevo, mantequilla y notas contenidas de flor de azahar y aguardiente.
Esta masa doméstica combina harina de fuerza con huevo, mantequilla, leche y crème fraîche, además de agua de azahar y una pequeña cantidad de aguardiente de uva. La mantequilla se incorpora cuando la masa ya ha empezado a adquirir elasticidad. El orden es importante porque la trenza necesita suficiente estructura interna para crecer hacia arriba en vez de extenderse en una pieza plana y grasa. La primera fermentación crea gas; la segunda se realiza después de formar tres cabos iguales y trenzarlos.
El trenzado se mantiene deliberadamente sencillo: tres cabos del mismo largo y grosor, cruzados con suficiente holgura para que puedan expandirse. Si se aprieta demasiado, se crean puntos débiles que pueden desgarrarse durante la fermentación. La pieza está lista para hornear cuando se acerca al doble de volumen y una presión suave con el dedo recupera lentamente su forma. El horneado a 170 °C permite que el centro se cueza antes de que el glaseado de huevo y azúcar se oscurezca en exceso.


