Platos nacionales colombianos

Sancocho de chivo del Cesar con plátano, yuca y tubérculos

Prepare un sancocho de chivo del Cesar con carne con hueso, plátano verde, yuca, ñame, malanga, mazorca y caldo cocinado a fuego lento.

Platos nacionales colombianos
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Sancocho de chivo del Cesar con carne con hueso, plátano verde, guineo verde, yuca, ñame, malanga, batata, ahuyama, mazorca y col.
Porciones 8 porciones generosas
Preparación activa 45 minutos
Tiempo de cocción aproximadamente 2 horas y 30 minutos
Tiempo pasivo ninguno
Tiempo total aproximadamente 3 horas y 15 minutos
Resumen

Sancocho de chivo del Cesar con plátano, yuca y tubérculos

El sancocho de chivo se asocia con el departamento del Cesar, en la región Caribe colombiana. El inventario de cocinas tradicionales del Ministerio de Cultura registra el plato en el Cesar y lo describe a partir de carne de chivo y tubérculos de la región. Una receta documentada para el departamento combina chivo con hueso, plátano verde, guineo verde, varios tubérculos, mazorca, col, ají dulce, ajo y hierbas. Es una sopa abundante, pensada para una comida sin afán: los huesos y la carne dan cuerpo al caldo mientras cada vegetal se ablanda a su ritmo.

Conviene distinguir los nombres de los ingredientes. Esta preparación lleva tanto plátano verde, de mayor tamaño, como guineo verde, una banana pequeña para cocinar; también incluye malanga, ñame, batata, ahuyama y yuca. No son intercambiables sin cambiar la textura, y sus variedades pueden diferir según el mercado. Corte las piezas relativamente grandes para que conserven su forma durante la cocción. Si no consigue uno de los tubérculos indicados, puede reemplazarlo por otro tubérculo de cocción como solución práctica, pero el sabor y la consistencia variarán.

Esta versión casera adapta una fórmula publicada del Cesar a ocho porciones y usa paleta y jarrete de chivo con hueso, cortes que suelen conseguirse en una carnicería, en vez de carne de cabeza. Conserva la secuencia por etapas: primero entra el plátano; después, los demás tubérculos y verduras; el cilantro se añade al final. Algunas descripciones sitúan la preparación al aire libre sobre fogón de leña, mientras que esta versión se puede hacer en una estufa doméstica. El resultado debe tener un caldo sabroso y aromático, carne tierna y trozos reconocibles de tubérculos, no una sopa hecha puré.

Ingredientes

Ingredientes

Chivo y caldo

  • 1.8 kg de paleta y jarrete de chivo con hueso, cortados en piezas de 5–7 cm
  • 3.8 L de agua
  • 30 g de cebolla larga, atada en un manojo
  • 14 g de sal fina, dividida y luego ajustada al gusto
  • 1 g de pimienta negra recién molida
  • 2 g de comino molido

Verduras y hierbas

  • 2 plátanos verdes, pelados y cortados en trozos de 4 cm (unos 500 g pelados)
  • 2 guineos verdes pequeños, pelados y cortados en trozos de 4 cm (unos 300 g pelados)
  • 225 g de malanga, pelada y cortada en trozos de 4 cm
  • 225 g de ñame, pelado y cortado en trozos de 4 cm
  • 225 g de batata, pelada y cortada en trozos de 4 cm
  • 225 g de yuca, pelada, sin el centro fibroso si lo tiene y cortada en trozos de 4 cm
  • 225 g de ahuyama, pelada, sin semillas y cortada en trozos de 4 cm
  • 4 mazorcas de maíz deshojadas y cortadas en rodajas gruesas (unos 600 g preparadas)
  • 150 g de col verde, cortada en trozos grandes
  • 60 g de ají dulce criollo o pimentón suave, picado fino
  • 10 g de ajo, machacado
  • 12 g de cilantro fresco, picado
Preparación

Preparación

Preparación

  1. Aliste el chivo y las verduras. Mantenga el chivo crudo y sus utensilios separados de las verduras y de los alimentos listos para consumir. Retire solo el exceso de grasa dura; deje el tejido conectivo y los huesos, que aportan cuerpo al caldo. Lave y prepare los vegetales; corte los tubérculos y los plátanos en piezas de tamaño parecido. Si la yuca tiene un centro leñoso, retírelo. Ate la cebolla larga en un manojo compacto para poder sacarla después.

  2. Cocine el chivo a fuego bajo. Ponga el chivo, el agua y el manojo de cebolla larga en una olla pesada. Lleve el líquido apenas a hervor, retire la espuma y baje el fuego hasta que suban burbujas pequeñas de manera constante. Tape parcialmente y cocine durante 75–100 minutos, volteando la carne una o dos veces, hasta que empiece a desprenderse del hueso. El tiempo cambia según la edad del animal y el corte. Mida la temperatura en una parte gruesa de carne: debe alcanzar por lo menos 63°C y reposar durante tres minutos. Si aún no está tierna, continúe la cocción suave después de alcanzar esa temperatura.

  3. Añada el plátano verde. Saque y deseche el manojo de cebolla. Agregue el plátano verde y cocine 15 minutos. Mantenga un hervor suave, no fuerte, para que el exterior del chivo no se deshaga antes de que la parte central quede tierna.

  4. Incorpore los tubérculos y condimentos por etapas. Agregue el guineo, el ñame, la malanga, la mazorca, la batata, la yuca, la ahuyama, la col, el ají dulce y el ajo. Incorpore el comino, la pimienta y aproximadamente dos tercios de la sal. Cuando vuelva el hervor suave, tape parcialmente y cocine 35–50 minutos. Empiece a revisar a los 30 minutos: un cuchillo delgado debe atravesar las piezas más grandes de tubérculo sin resistencia; el plátano y el guineo deben seguir en trozos reconocibles. Si el caldo se reduce demasiado antes de que las verduras estén listas, agregue un poco de agua caliente.

  5. Termine y sirva. Incorpore el cilantro y pruebe el caldo. Añada poco a poco la sal restante, teniendo presente que el caldo se percibirá más concentrado cuando se enfríe ligeramente en el plato. Sirva en tazones calientes una mezcla de chivo, caldo, mazorca y tubérculos. Advierta a los comensales que la carne tiene huesos y lleve la sopa a la mesa enseguida, bien caliente.

Consejos prácticos

Práctico

Información nutricional por porción

Son valores estimados para una de ocho porciones. El cálculo supone un rendimiento comestible del 65% para el chivo con hueso e incluye la sal indicada. El corte, la cantidad de grasa que se deje en la carne, las variedades de los vegetales y el caldo que quede en la olla pueden cambiar los valores finales.

Consejos prácticos

Cómo escoger y cortar los ingredientes Pida en la carnicería paleta o jarrete de chivo con hueso, cortados para sopa. Las piezas de 5–7 cm conservan sus jugos durante la cocción y caben bien en un tazón. Si recibe varios cortes, coloque las piezas más gruesas en el fondo de la olla, donde permanecerán sumergidas. No use chivo molido ni cortes deshuesados de cocción rápida: no darán el mismo caldo y pueden secarse antes de que terminen de cocinarse los tubérculos. Escoja plátanos firmes y verdes. Los guineos también deben estar verdes, sin partes blandas ni manchas oscuras. Los tubérculos han de sentirse firmes y pesados para su tamaño. Pele la yuca con generosidad y corte cualquier centro oscuro o fibroso. Pele la malanga y el ñame con cuidado, pues la superficie cruda puede resbalar. Lave la ahuyama, la mazorca, el ají, la col y el cilantro con agua limpia antes de cortarlos. Coordinar la cocción Los tubérculos no se cocinan todos a la misma velocidad. Si sabe que la yuca, el ñame o la malanga están especialmente firmes, corte esas piezas un poco más pequeñas que la ahuyama. Corte la mazorca en rodajas gruesas para que no se desbarate. Al comprobar el punto, pruebe varios tubérculos y use el cuchillo en las piezas más grandes. Si el plátano se ablanda antes que los demás ingredientes, no revuelva con fuerza y manténgalo cerca de la superficie. El caldo y el servicio El caldo debe quedar sustancioso, pero fácil de servir con cucharón. Los tubérculos sueltan almidón al cocinarse y espesan la sopa de forma natural. Si queda demasiado espesa, agregue agua caliente poco a poco y déjela hervir suavemente unos minutos para unir de nuevo los sabores. Si se acumula grasa en la superficie, puede retirarla con una cuchara hacia el final. Lleve la olla a la mesa con el caldo y los sólidos juntos; ofrezca cuchara y un plato aparte para los huesos.

Conservación y recalentado

Reparta las sobras en recipientes poco profundos y refrigérelas dentro de las dos horas siguientes. Consúmalas en 3–4 días o congélelas para conservarlas por más tiempo. Recaliente solo la cantidad que vaya a servir y revuelva para que el centro se caliente de manera uniforme; la sopa debe alcanzar 74°C en toda su extensión. Los tubérculos se ablandan más después de refrigerarse, así que recaliente con suavidad y añada un poco de agua si el caldo se espesó.

Alérgenos y seguridad alimentaria

Esta lista no contiene alérgenos principales de manera inherente. Si usa una mezcla de condimentos envasada, revise sus ingredientes y la indicación de contacto cruzado. Mantenga el chivo crudo y sus utensilios separados de las verduras y de los alimentos listos para consumir. Confirme con termómetro que una pieza gruesa alcance por lo menos 63°C y repose tres minutos; luego cocine más tiempo hasta que la carne se desprenda con facilidad del hueso. Enfríe la sopa en recipientes poco profundos, refrigérela dentro de dos horas y recaliente las sobras a 74°C.

Notas finales

Conserve los trozos: Corte los tubérculos en piezas grandes y parecidas para que se ablanden sin deshacerse en el caldo. Termine con cilantro: Añada el cilantro al final y sirva enseguida, mientras conserva su aroma fresco.

Información nutricional por porción

Información nutricional por porción

  • Tamaño de porción: 1 de 8 porciones
  • Calorías: 575 kcal
  • Carbohidratos: 54 g
  • Proteína: 38 g
  • Grasa: 22 g
  • Fibra: 8 g
  • Sodio: 1,050 mg