Recetas francesas

Gaufre lilloise fourrée

Gofres finos y ovalados al estilo de Lille, preparados con una masa fermentada, cocidos en placas de dibujo poco profundo, abiertos todavía templados y rellenados con una crema blanda de mantequilla y azúcar vergeoise. Esta versión doméstica no lleva ron.

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Gaufre lilloise fourrée — servido en un plato
Tiempo de preparación 60 minutos
Tiempo de cocción 25 minutos
Tiempo total 3 h 55 min (235 minutos)
Cantidad obtenida 20 gofres ovalados rellenos
Introducción y contexto

Gaufre lilloise fourrée — gofre fino fermentado con relleno de mantequilla y vergeoise

La gaufre lilloise fourrée pertenece a una familia muy distinta de los gofres profundos de Bruselas, los gofres de Lieja con azúcar perlado, los stroopwafels o las obleas secas. La masa se fermenta con levadura, se divide en pequeñas piezas ovaladas y se cuece entre placas de dibujo poco profundo para obtener una pieza fina y todavía flexible. Cada gofre se abre por el grosor mientras sigue templado y se rellena antes de que la miga termine de afirmarse.

El azúcar vergeoise es central en el relleno. Su textura húmeda, propia de este azúcar de remolacha, se mezcla con la mantequilla blanda hasta formar una pasta más flexible que la que produciría un azúcar granulado seco. La masa del gofre solo es ligeramente dulce; la mayor parte del dulzor queda dentro, repartida a unos 18,5 g de relleno por pieza para que los veinte gofres reciban una cantidad uniforme.

La parte más exigente es coordinar la gofrera y la apertura. Cocer solo dos gofres cada vez hasta un dorado pálido, abrirlos inmediatamente con un cuchillo de sierra mientras aún son flexibles y rellenarlos en ese momento. Si se doran demasiado, la superficie se vuelve quebradiza y se agrieta al cortarla. Una vez rellenos, pueden enfriarse con una presión ligera para que las dos caras se mantengan juntas mientras la mantequilla vuelve a tomar consistencia.

Claves para que salga bien

Claves para que salga bien

  • Dejar fermentar hasta que la masa aumente aproximadamente al doble, no guiarse solo por el reloj.
  • Utilizar placas de cuadrícula pequeña y poco profunda; una gofrera profunda de Bruselas cambia la forma y la miga.
  • Abrir y rellenar cada gofre cuando todavía está templado y flexible.
Ingredientes

Ingredientes

Para la masa fermentada

  • 250 g de harina de trigo común
  • 30 g de azúcar fino
  • 2 g de sal fina
  • 50 g de mantequilla sin sal — blanda
  • 90 g de huevo entero — procedentes de 2 huevos pequeños
  • 100 ml de leche entera — templada hasta unos 30 °C
  • 10 g de levadura fresca de panadería

Para el relleno de vergeoise

  • 250 g de azúcar vergeoise — rubia o marrón claro
  • 120 g de mantequilla sin sal — blanda
Elaboración

Elaboración

Preparación

  1. Activar suavemente la levadura. Calentar los 100 ml de leche hasta unos 30 °C y disolver en ella los 10 g de levadura fresca. Reservar 5 minutos. La levadura debe quedar bien dispersa y la leche templada, nunca caliente. Un calor suave activa la levadura sin dañarla. No sobrecalentar la leche.

  2. Amasar la masa. Mezclar los 250 g de harina, 30 g de azúcar y 2 g de sal con 50 g de mantequilla blanda, 90 g de huevo y la leche con levadura. Amasar en bol o robot durante unos 10 minutos. La masa debe quedar lisa, flexible y ligeramente pegajosa, con una temperatura final cercana a 25 °C. Esta masa blanda permite obtener un gofre flexible que pueda abrirse después de la cocción. Mantener la masa cruda separada del relleno listo para comer y no probarla.

  3. Dejar hacer la primera fermentación. Cubrir la masa y dejarla fermentar durante 120 minutos de tiempo pasivo. Debe crecer hasta aproximadamente el doble de su volumen inicial. Esta fermentación larga desarrolla el gas necesario para una estructura fina pero tierna. Mantenerla cubierta y alejada de calor excesivo.

  4. Dividir en veinte piezas exactas. Pesar toda la masa y dividirla en veinte porciones de 26,6 g, utilizando el lote completo, durante unos 15 minutos. Formar óvalos cortos y lisos, sin costuras abiertas. Las veinte piezas deben tener el mismo peso para que la cocción sea uniforme. Si se usa rasqueta, mantener los dedos alejados de cualquier borde cortante.

  5. Dejar relajar las piezas formadas. Colocar las veinte piezas en una bandeja cubierta y dejar reposar 15 minutos. Deben verse ligeramente más hinchadas y relajadas, sin extenderse planas. Este reposo breve reduce la retracción al cerrar la gofrera. Mantenerlas cubiertas para que no se resequen.

  6. Preparar el relleno de vergeoise. Batir los 250 g de vergeoise con 120 g de mantequilla blanda durante unos 5 minutos, hasta lograr una crema lisa y fácil de extender, pero no líquida. La consistencia blanda permite repartir una capa fina sin rasgar los gofres templados. En esta versión se omite el ron y el relleno no contiene alcohol.

  7. Precalentar la gofrera. Calentar durante unos 5 minutos una gofrera de cuadrícula pequeña que permita cocer dos gofres ovalados a la vez. Ambas placas deben estar uniformemente calientes antes de introducir las primeras piezas. Una cuadrícula poco profunda es necesaria para el perfil fino de Lille. Mantener manos y paños alejados de las placas y del vapor que escapa al cerrarlas.

  8. Cocer los veinte gofres en diez tandas de dos. Cocer diez tandas de dos piezas, unos 2,5 minutos por tanda, para un total de 25 minutos de cocción. Cada gofre debe quedar fino, de color dorado pálido y suficientemente flexible para abrirse sin agrietarse. Un dorado excesivo vuelve quebradiza la superficie. Mantener los dedos y cualquier tela suelta lejos de las placas calientes y del vapor.

  9. Abrir y rellenar mientras todavía están templados. Sujetar cada gofre templado con un paño limpio y abrirlo horizontalmente con un cuchillo de sierra, sin cortar por completo el borde opuesto. Repartir unos 18,5 g de relleno en cada pieza. Reservar unos 20 minutos para completar los veinte. Los gofres templados deben seguir flexibles y abrirse como un bolsillo limpio. Cortar siempre alejando la hoja de la mano que sujeta la pieza.

  10. Enfriar con una presión ligera. Colocar los gofres rellenos entre hojas de papel de horno y dejarlos enfriar 15 minutos bajo una presión suave. El relleno debe fijarse lo suficiente para que no se salga al presionar y las piezas deben conservar una textura blanda, no quebradiza. Enfriar antes de envasar para limitar la condensación.

Servicio, conservación y preparación anticipada

Práctico

Servicio, conservación y preparación anticipada

Dejar que los gofres rellenos se enfríen hasta que la capa de mantequilla y vergeoise se haya afirmado lo suficiente para no salirse. Servir a temperatura ambiente: el frío endurece la mantequilla del centro y un calentamiento excesivo puede hacer que el relleno se escape.

Servicio, conservación y preparación anticipada

Están en su mejor momento el mismo día. Una vez completamente fríos, guardarlos en un recipiente hermético y refrigerar las sobras dentro de las dos horas siguientes. Antes de servirlos de nuevo, dejar que vuelvan gradualmente hacia la temperatura ambiente en lugar de tostarlos.

Servicio, conservación y preparación anticipada

Algunos rellenos domésticos incorporan ron, pero aquí se omite. Un azúcar moreno seco puede utilizarse solo como recurso práctico: produce un relleno más seco y granuloso y no debe presentarse como equivalente a la vergeoise.

Nutrición por ración

Nutrición por ración

  • Tamaño de la ración1 gofre relleno (1 de 20)
  • Calorías170 kcal
  • Carbohidratos23,7 g
  • Proteínas2,1 g
  • Grasas7,6 g
  • Fibra0,4 g
  • Sodio52 mg
Alérgenos y seguridad alimentaria

Alérgenos y seguridad alimentaria

Alérgenos: Huevo; leche; gluten (trigo).

Cocer completamente la masa fermentada con huevo y harina; no probarla cruda.

Extremar la precaución con la gofrera caliente y el vapor.

Refrigerar las sobras dentro de las dos horas siguientes y servirlas después a temperatura ambiente para recuperar la textura.

Cierre

Cierre

  • Resultado: gofres ovalados, finos y de dorado pálido, con una miga fermentada tierna y un centro uniforme y blando de mantequilla y vergeoise.
  • Técnica decisiva: cocer solo hasta dorado pálido, abrir cada gofre mientras sigue caliente y flexible y rellenarlo antes de que se vuelva quebradizo.