Recetas francesas

Chateaubriand sauce béarnaise

Una pieza gruesa de 450 g del centro del solomillo se sella, se termina en el horno hasta 63 °C, se deja reposar y se trincha para dos, acompañada de una salsa bearnesa con yemas pasteurizadas, chalota, vinagre, estragón y mantequilla clarificada.

Recetas francesas
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Chateaubriand sauce béarnaise — dispuesto sobre una tabla
Preparación 17 minutos
Cocción 31 minutos
Tiempo total 73 minutos
Rendimiento 1 chateaubriand para 2, servido con salsa bearnesa
Introducción y visión general

Chateaubriand con salsa bearnesa — centro de solomillo de ternera para dos con salsa de mantequilla y estragón

Chateaubriand se entiende mejor como una descripción culinaria del corte que como una especificación protegida. El uso del término varía entre carnicerías, de modo que la indicación realmente útil es concreta: elegir una pieza gruesa del centro del solomillo de vacuno, de unos 450 g y 5 a 6 cm de grosor, pensada para dos personas. Un sellado intenso en sartén seguido de un acabado breve en el horno permite obtener una superficie bien dorada y controlar con precisión el centro mediante un termómetro.

La salsa bearnesa exige otro tipo de precisión. Chalota, granos de pimienta y tallos de estragón aromatizan una reducción de vinagre que se cuela antes de incorporarse a yemas pasteurizadas. La mezcla de yema se bate sobre calor indirecto suave, entre 55 y 60 °C, hasta espesar y quedar espumosa; después se incorpora poco a poco la mantequilla clarificada, ya fuera del calor directo. El estragón fresco picado termina la salsa. Mantener una temperatura estable, y no trabajar deprisa, es lo que conserva la emulsión brillante.

Para la carne, el punto conservador de seguridad de una pieza entera es 63 °C seguido de al menos tres minutos de reposo. Los cinco minutos previstos aquí cumplen esa condición y además facilitan un corte más limpio. La bearnesa se prepara deliberadamente con yemas pasteurizadas porque su temperatura queda por debajo de una cocción completa del huevo. Servirla sin demora, desecharla si permanece demasiado tiempo a temperatura ambiente y evitar intentar recuperarla mediante recalentados repetidos.

Claves de éxito

Claves de éxito

  • Secar bien la carne y sellarla con calor intenso antes de terminarla en el horno.
  • Utilizar un termómetro de lectura instantánea en vez del color para valorar el punto.
  • Mantener la base de yema de la bearnesa entre 55 y 60 °C y utilizar yemas pasteurizadas.
  • Dejar reposar la carne al menos 3 minutos después de alcanzar 63 °C.
Ingredientes

Ingredientes

Ternera

  • 450 g de centro de solomillo de vacuno, en una sola pieza gruesa de 5 a 6 cm
  • 10 g de aceite neutro
  • 5 g de sal fina
  • 1 g de pimienta negra, recién molida

Salsa bearnesa

  • 40 ml de vinagre de vino blanco
  • 40 g de chalota, picada fina
  • 12 g de estragón fresco, hojas picadas y tallos reservados para la reducción
  • 2 g de granos de pimienta negra, ligeramente machacados
  • 40 g de yemas de huevo pasteurizadas
  • 15 ml de agua
  • 90 g de mantequilla clarificada, templada a unos 50 a 55 °C
  • 1 g de sal fina
Elaboración

Elaboración

Atemperado y reducción

  1. Quitar el frío intenso a la carne. Dejar fuera del frigorífico los 450 g de centro de solomillo únicamente el tiempo necesario para que pierda el frío directo, unos 20 minutos de reposo pasivo, y secar muy bien la superficie. El exterior debe dejar de sentirse frío de frigorífico y quedar completamente seco antes de sellar. No superar un máximo acumulado de 2 horas a temperatura ambiente.

  2. Preparar la reducción de estragón. Cocer a fuego medio-bajo durante 10 minutos el vinagre con la chalota, los granos de pimienta machacados y los tallos de estragón, hasta que queden aproximadamente 15 ml de líquido; colar. La reducción debe resultar intensamente aromática y muy concentrada.

Salsa bearnesa

  1. Montar la espuma de yema. Batir los 40 g de yemas pasteurizadas con la reducción y 15 ml de agua sobre calor indirecto suave durante 5 minutos, manteniendo la mezcla entre 55 y 60 °C. Las varillas deben dejar marcas visibles y la mezcla de yema formar un pequeño montículo antes de asentarse. El calor controlado espesa la base sin cuajar las yemas. Utilizar yemas pasteurizadas porque la salsa se mantiene por debajo de una temperatura completa de cocción del huevo.

  2. Emulsionar la mantequilla. Retirar el bol del calor directo e incorporar poco a poco los 90 g de mantequilla clarificada durante 5 minutos, batiendo de forma continua. Añadir después las hojas de estragón picadas y 1 g de sal. La salsa debe quedar brillante, fluida pero con cuerpo y sin charcos de grasa. Mantenerla templada, no caliente, y no recalentarla de forma agresiva.

Ternera

  1. Sellar el solomillo. Sazonar la carne con los 5 g de sal y la pimienta, calentar los 10 g de aceite y sellar todas las superficies anchas a fuego alto durante 6 minutos. La corteza debe quedar uniforme, de color caoba, sin zonas quemadas. Manipular con pinzas para no perforar innecesariamente la carne.

  2. Terminar en el horno. Pasar la sartén a un horno a 180 °C y asar durante unos 8 minutos, hasta que el centro alcance 63 °C. Medir en el centro geométrico de la pieza. El termómetro, y no el tiempo ni el color, determina el punto de seguridad de esta pieza gruesa.

  3. Reposar y trinchar. Dejar reposar la carne durante 5 minutos antes de cortarla en lonchas gruesas a contrapelo. Ese reposo supera el mínimo de 3 minutos exigido después de alcanzar 63 °C y ayuda a conservar los jugos dentro de la carne.

Servicio

  1. Salsear y servir. Disponer la salsa bearnesa junto a las lonchas de carne y servir inmediatamente. Emplear unos 2 minutos. La ternera debe llegar caliente y jugosa a la mesa y la salsa conservar una textura brillante, sin separarse. Desechar la bearnesa si ha permanecido a temperatura ambiente más de 2 horas.

Cómo servir

Práctico

Cómo servir

Trinchar la carne justo antes de llevarla a la mesa y ofrecer la salsa bearnesa al lado, en vez de cubrir por completo la corteza dorada.

Preparación con antelación

La reducción de vinagre y estragón puede prepararse un día antes y refrigerarse. Cocinar la carne y emulsionar la bearnesa inmediatamente antes de servir.

Conservación y recalentado

Refrigerar enseguida la ternera sobrante a 4 °C o menos durante un máximo de 3 días y, si se recalienta, llevarla a 74 °C. Es preferible desechar la salsa bearnesa en vez de enfriarla y recalentarla, porque la emulsión y el control de seguridad del huevo se deterioran con calentamientos repetidos.

Una sección central del solomillo de vacuno con peso y grosor equivalentes.

El tiempo de asado depende más del grosor que de la etiqueta empleada por la carnicería; controlar la temperatura del centro en lugar de copiar minutos de forma automática.

La bearnesa se corta.

Causa: la base de yema se ha calentado demasiado o la mantequilla se ha incorporado con demasiada rapidez. Corrección: retirar del calor y añadir la mantequilla clarificada templada poco a poco.

La carne supera el punto previsto.

Causa: se ha mantenido en el horno hasta que el color parecía correcto. Corrección: empezar a comprobar pronto el centro geométrico con un termómetro de lectura instantánea.

La técnica clave

El control del punto de la ternera mediante termómetro y una temperatura baja y estable para la bearnesa son dos técnicas independientes y decisivas para que el plato funcione.

Nutrición por ración

Nutrición por ración

  • Tamaño de la ración1 de 2 raciones iguales
  • Calorías745 kcal
  • Carbohidratos3 g
  • Proteínas54 g
  • Grasas56 g
  • Fibra0,5 g
  • Sodio1240 mg
Alérgenos y seguridad alimentaria

Alérgenos y seguridad alimentaria

Alérgenos: Huevo; leche.

La carne de vacuno en pieza entera debe alcanzar 63 °C y reposar al menos 3 minutos antes de trinchar.

Utilizar yemas pasteurizadas, ya que la bearnesa se emulsiona a 55–60 °C y no se lleva a una temperatura completa de cocción del huevo.

Mantener los alimentos perecederos a 4 °C o menos cuando se conserven y recalentar la ternera sobrante hasta 74 °C.

Desechar la bearnesa si supera 2 horas a temperatura ambiente. Las personas especialmente vulnerables pueden preferir la carne cocinada por encima del mínimo establecido para piezas enteras, de acuerdo con su orientación médica o sanitaria local.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Todas las carnicerías entienden exactamente lo mismo por chateaubriand?

No. Conviene pedir una pieza gruesa del centro del solomillo con el peso y grosor indicados en vez de confiar únicamente en el nombre.

¿Se pueden usar yemas de huevos corrientes para la salsa?

Aquí se requieren yemas pasteurizadas porque la emulsión se mantiene entre 55 y 60 °C, por debajo de una cocción completa del huevo.

Cierre

Cierre

  • Resultado: Centro de solomillo de 450 g bien sellado, terminado en el horno hasta 63 °C, reposado y trinchado para dos, acompañado de una bearnesa de yemas pasteurizadas, chalota, vinagre, estragón y mantequilla clarificada.
  • Técnica decisiva: Medir el punto de la carne con termómetro y mantener la bearnesa a calor suave y controlado para conservar una emulsión estable.