Platos nacionales vietnamitas

Cháo lòng: gachas de arroz vietnamitas con casquería de cerdo

Gachas suaves de arroz en caldo de huesos de cerdo, con corazón, hígado y estómago tiernos, hierbas frescas, jengibre y lima.

Platos nacionales vietnamitas
Compartir
Cuenco de cháo lòng vietnamita con corazón, hígado y estómago de cerdo cocidos, cebolleta y cilantro. Vista amplia de la mesa.
Vista amplia del plato con salsa de jengibre y lima.
Raciones 4
Cocción 2 horas
Tiempo pasivo 15 minutos
Tiempo total 2 horas y 50 minutos
Calorías unas 430 kcal por ración
Resumen

Cháo lòng: gachas de arroz vietnamitas con casquería de cerdo

Cháo lòng combina unas gachas de arroz tiernas con casquería de cerdo cocida. En Vietnam varían tanto las piezas como la consistencia: algunas versiones son más líquidas y otras más espesas, y se pueden elegir distintas combinaciones de corazón, hígado, estómago, intestinos, lengua u otras piezas. Esta versión casera lleva corazón, hígado y estómago limpio en un caldo suave de huesos de cerdo, con jengibre, cebolleta, cilantro y lima.

El arroz se tuesta brevemente antes de cocerse a fuego lento, lo que aporta al caldo un suave aroma tostado. Una pequeña cantidad de arroz glutinoso espesa las gachas, mientras que el arroz de grano largo se abre y forma una base cremosa. La casquería se cocina aparte para poder comprobar y retirar cada pieza en el momento adecuado; al cortarla y colocarla encima, conserva su textura en lugar de deshacerse en la olla.

Esta receta no lleva sangre ni morcilla de sangre, que aparecen en algunas versiones pero no son imprescindibles para un cuenco sabroso. Sirve aparte la salsa de pescado con jengibre y lima para que cada persona aliñe la casquería a su gusto. Manipula la casquería cruda con cuidado, mantenla separada de las guarniciones listas para comer y comprueba la temperatura de cocción con un termómetro.

Práctico

Práctico

  • Claves para que salga bienEnjuaga, deja en remojo y escurre los dos arroces antes de tostarlos para que se cocinen de manera uniforme. Mantén el caldo de huesos a fuego suave y retira la espuma para que las gachas tengan un sabor limpio. Cocina el estómago, el corazón y el hígado en etapas distintas, porque su grosor y ternura varían. Comprueba el centro de cada tipo de casquería con un termómetro y cocínalo hasta alcanzar al menos 71 °C. Cuando los granos empiecen a abrirse, remueve a menudo el fondo de la olla. Corta la casquería cocida con un cuchillo limpio y añádela a los cuencos justo antes de servir.
Ingredientes

Ingredientes

Caldo de huesos de cerdo

  • 500 g de huesos de cerdo para caldo
  • 20 g de jengibre fresco, en rodajas
  • 2,2 l de agua para el caldo, más agua para blanquear, remojar, cocer la casquería y completar el líquido

Gachas de arroz

  • 180 g de arroz jazmín u otro arroz blanco de grano largo
  • 45 g de arroz glutinoso
  • 60 g de chalotas, picadas finas
  • 15 ml de aceite vegetal neutro
  • 20 g de jengibre fresco, picado fino
  • 1,8 l de caldo de cerdo colado
  • 20 ml de salsa de pescado
  • 4 g de sal fina
  • 1 g de pimienta negra molida

Casquería de cerdo

  • 200 g de corazón de cerdo, limpio y abierto para que tenga un grosor uniforme
  • 150 g de hígado de cerdo, cortado en trozos gruesos
  • 150 g de estómago de cerdo limpio, recortado
  • 10 g de jengibre fresco, en rodajas

Guarniciones y salsa para mojar

  • 30 g de cebolleta, cortada fina
  • 15 g de cilantro, picado
  • 1 lima (unos 60 g), la mitad exprimida para la salsa y la otra mitad cortada en gajos
  • 1 guindilla roja fresca pequeña (unos 5 g), cortada fina; opcional en la mesa
  • 20 ml de salsa de pescado
  • 10 g del jengibre picado anterior, reservado para la salsa
Elaboración

Elaboración

Elaboración

  1. Enjuaga los dos arroces por separado hasta que el agua salga casi clara. Cúbrelos con agua fría, déjalos en remojo 15 minutos y escúrrelos bien. En una tabla reservada para el cerdo crudo, limpia el corazón, el hígado y el estómago ya limpio. Tápalos y mantenlos refrigerados mientras se prepara el caldo. Después de manipular la casquería cruda, lávate las manos y limpia y desinfecta la tabla, el cuchillo y la zona del fregadero.

  2. Lleva una olla con agua a ebullición. Añade los huesos de cerdo y blanquéalos durante 5 minutos. Desecha esa agua, lava la olla y devuelve los huesos junto con 2,2 l de agua fresca y 20 g de jengibre en rodajas. Lleva a ebullición, retira la espuma y cuece a fuego lento durante 60 minutos. Cuela el caldo y mide 1,8 l; añade agua caliente si hace falta.

  3. Mientras el caldo hierve suavemente, lleva a un hervor suave otra cacerola con agua fresca y 10 g de jengibre en rodajas. Añade el estómago y cuécelo 45–60 minutos, hasta que esté tierno. Cuando lleve unos 10–20 minutos, añade el corazón y cuécelo unos 30–40 minutos en total. Cuece el hígado en otra cacerola con agua a fuego suave durante unos 10–15 minutos. Los tiempos dependen del grosor: comprueba el centro de cada pieza con un termómetro y continúa la cocción hasta alcanzar al menos 71 °C. Usa utensilios distintos para la casquería cruda y la cocida.

  4. Pasa la casquería cocida a un plato limpio y deja que se enfríe brevemente; después córtala en láminas finas con un cuchillo limpio. Mantenla caliente si vas a servir enseguida o refrigérala rápidamente si vas a montar los cuencos más tarde.

  5. Escurre el arroz remojado. En una cacerola seca de fondo grueso, a fuego medio, tuesta ambos arroces durante 4–5 minutos, removiendo hasta que desprendan aroma sin dorarse. Añade 15 ml de aceite, las chalotas picadas y la mitad del jengibre picado (10 g); sofríe 2 minutos. Vierte 1,8 l de caldo caliente colado y llévalo a un hervor suave.

  6. Baja el fuego y cuece sin tapar durante 45–50 minutos, removiendo cada pocos minutos y raspando el fondo, hasta que los granos se abran y las gachas queden cremosas, pero todavía se puedan comer con cuchara. Añade agua caliente si espesan demasiado. Incorpora 20 ml de salsa de pescado y hasta 4 g de sal. El arroz debe quedar completamente tierno.

  7. Reparte las gachas calientes entre cuatro cuencos. Coloca encima las láminas de corazón, hígado y estómago. Añade cebolleta, cilantro, pimienta negra y gajos de lima. Para la salsa, mezcla los 20 ml restantes de salsa de pescado con el zumo de media lima, los 10 g de jengibre reservados y la guindilla; sírvela aparte.

  8. Sirve inmediatamente. Refrigera las sobras en recipientes poco profundos a 4 °C o menos antes de que pasen 2 horas; consúmelas en 3 días y recalienta las gachas y la casquería hasta alcanzar 74 °C en el centro. Desecha cualquier porción que haya permanecido más de 2 horas a temperatura ambiente.

Práctico

Práctico

Consejos prácticos

Pide al carnicero que limpie el estómago de cerdo y mantenlo refrigerado hasta cocinarlo. Evita que los jugos crudos toquen las hierbas, la lima o los cuencos de servir. Mantén el caldo a fuego lento en vez de dejar que hierva con fuerza; así será más fácil retirar la espuma y quedará más claro. Si las gachas espesan mientras esperan, acláralas poco a poco con agua caliente o con caldo caliente reservado. La receta lleva 40 ml de salsa de pescado en total. La salinidad cambia según la marca, así que prueba las gachas antes de añadir los 4 g completos de sal. Mantén la casquería cocida separada de las gachas hasta el momento de servir para poder identificar y repartir las piezas.

Solución de problemas

Las gachas están demasiado espesas: el arroz sigue absorbiendo caldo mientras reposa. Añade agua caliente o caldo reservado hasta que queden cremosas y se puedan comer con cuchara. El arroz se pega a la olla: quizá el fuego está demasiado alto o no se ha removido el fondo. Baja el fuego y raspa el fondo cada pocos minutos. El hígado queda seco o desmenuzado: puede haberse cocido demasiado. Compruébalo pronto con el termómetro y retíralo en cuanto el centro llegue a 71 °C. Alguna pieza sigue dura: el tamaño y la edad del animal pueden cambiar la ternura. Continúa con un hervor suave y comprueba la temperatura; no la sirvas antes de que alcance 71 °C.

Preguntas frecuentes

¿Qué casquería se suele servir en el cháo lòng? La selección cambia. Son comunes el corazón, el hígado, el estómago y los intestinos; algunas versiones también llevan lengua, sangre o morcilla de sangre. Esta receta usa corazón, hígado y estómago. ¿Puedo usar un solo tipo de casquería? Sí. Mantén la cantidad total cerca de los 500 g indicados y cocina esa pieza por separado hasta que esté tierna y alcance al menos 71 °C en el centro. ¿Puedo preparar el caldo con antelación? Sí. Cuélalo, enfríalo rápidamente en un recipiente poco profundo y refrigéralo. Caliéntalo hasta que esté humeante antes de añadirlo al arroz.

Cómo servir

Sirve las gachas muy calientes en cuatro cuencos, con láminas finas de corazón, hígado y estómago por encima. Añade cebolleta, cilantro y pimienta negra, y ofrece aparte los gajos de lima y la salsa de pescado con jengibre. Los brotes de soja o los palitos de masa frita son acompañamientos opcionales y no están incluidos en los ingredientes ni en la estimación nutricional.

Nutrición por ración (estimación)

Nutrición por ración (estimación)

  • Tamaño1/4 de la receta
  • Calorías430 kcal
  • Hidratos de carbono52 g
  • Proteínas28 g
  • Grasas11 g
  • Fibra2 g
  • Sodio1.000 mg
Alérgenos y seguridad alimentaria

Alérgenos y seguridad alimentaria

La salsa de pescado contiene pescado. Revisa su etiqueta para comprobar otros alérgenos y posibles contaminaciones cruzadas. Mantén la casquería cruda separada de los alimentos listos para comer, utiliza utensilios específicos y limpia y desinfecta las superficies después de manipularla. Cocina cada pieza hasta alcanzar al menos 71 °C en el centro y compruébalo con un termómetro. Refrigera las sobras en recipientes poco profundos a 4 °C o menos antes de que pasen 2 horas, consúmelas en 3 días y recalienta hasta 74 °C en el centro. No dejes el arroz ni la casquería cocidos a temperatura ambiente más de 2 horas.

Para terminar

Para terminar

  • Un poco de arroz glutinoso da cuerpo cremoso a las gachas, mientras los granos largos siguen visibles.
  • Cocinar la casquería por separado facilita comprobar tanto su ternura como su temperatura segura.