Platos nacionales peruanos

Picante de cuy de Cajamarca — versión doméstica

Cuy frito con patatas amarillas cubiertas de salsa de ají panca y cacahuetes tostados.

Platos nacionales peruanos
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Picante de cuy de Cajamarca — versión doméstica — ingredientes, elaboración y consejos
Picante de cuy de Cajamarca — versión doméstica — ingredientes, elaboración y consejos
Cantidad obtenida 4 raciones para adultos a partir de 2 cuyes preparados
Tiempo de preparación 25 minutos
Tiempo de cocción 75 minutos
Tiempo pasivo 0 minutos
Tiempo total 100 minutos
Resumen

Picante de cuy de Cajamarca — versión doméstica — ingredientes, elaboración y consejos

En Cajamarca se conoce el cuy frito servido con picante de papa, una preparación de patatas cubiertas con salsa de ají. Esta versión para una cocina doméstica presenta las piezas de cuy con hueso junto a las patatas cocidas, sin presentarse como una especialidad histórica independiente. La carne se fríe en tandas para que las piezas tengan espacio en la sartén.

La pasta de ají panca aporta la base del aderezo y los cacahuetes tostados, molidos muy finos, espesan la salsa. El ajo se divide entre la carne y el sofrito; las patatas entran en la salsa cuando ya están tiernas, para que mantengan la forma. La cantidad de agua de la salsa se mide aparte de la destinada a cocer las patatas.

La superficie dorada del cuy indica el acabado exterior, no su seguridad alimentaria. Hay que comprobar un mínimo de 74 °C en el centro de los trozos gruesos, sin que la sonda toque el hueso. El plato se sirve caliente y se advierte de que cada porción contiene huesos pequeños.

Ingredientes

Ingredientes

Para el cuy y su aderezo

  • 2 cuy de cría aptos para alimentación, eviscerados y con piel; aproximadamente 650 g por cuy con huesos; cortar como se indica
  • 6 g de sal fina; dividir entre la carne y la salsa
  • 25 g de dientes de ajo; machacados finamente y repartidos entre carne y salsa
  • 240 ml de aceite vegetal neutro para freír; 220 ml para freír en dos tandas y 20 ml apartados para la salsa; desechar el aceite de fritura sobrante

Para las patatas con ají

  • 850 g de patatas amarillas peruanas (papa amarilla), peladas; peso una vez peladas; trocear a 3–4 cm
  • 55 g de pasta de ají panca peruano; pasta de chile sin azúcar añadido
  • 60 g de cacahuetes tostados y pelados; molidos muy finos
  • 2 200 ml de agua para cocer las patatas; cantidad medida por separado; distribuir según los pasos
  • 240 ml de agua para la salsa de ají; cantidad medida por separado; distribuir según los pasos
Elaboración

Elaboración

Elaboración

  1. Preparar las piezas de cuy.Secar con papel de cocina los 2 cuyes eviscerados. Cortar cada uno en cuatro porciones con hueso, en una tabla exclusiva para carne cruda. Distribuir 12 g de ajo machacado y 3 g de sal fina por las piezas, sin lavar la carne. Dedicar unos 12 minutos: la superficie debe quedar seca y ligeramente cubierta de ajo. Lavarse las manos y desinfectar los utensilios contaminados antes de seguir.

  2. Cocer las patatas.Poner los 850 g de patatas ya peladas, en trozos de 3–4 cm, en una olla con exactamente 2 200 ml de agua. Llevar a hervor suave y cocer 20 minutos; escurrir bien. La punta de un cuchillo debe atravesar sin resistencia el trozo más grueso, aunque las patatas han de conservar la forma.

  3. Freír el cuy en dos tandas.Reservar 20 ml de los 240 ml de aceite en una taza limpia para la salsa. Calentar los 220 ml restantes en una sartén ancha y profunda hasta unos 170 °C. Freír el cuy en dos tandas poco cargadas, unos 18 minutos cada tanda, volteando las piezas con cuidado. Medir con sonda el centro de cada porción gruesa, evitando tocar hueso; continuar hasta alcanzar al menos 74 °C. Escurrir sobre una rejilla y desechar el aceite de la fritura restante. Las piezas han de quedar doradas y seguras en su interior; prestar atención a las salpicaduras.

  4. Sofreír el ají panca.Calentar a fuego medio los 20 ml de aceite reservados en una cazuela limpia. Añadir los 13 g de ajo restantes y 55 g de pasta de ají panca. Remover unos 7 minutos; si la pasta se adhiere, incorporar una cucharada tomada de los 240 ml de agua ya medidos para la salsa. Contar 8 minutos para el paso completo: debe oler a ají rehogado sin quemarse.

  5. Ligar la salsa y cubrir las patatas.Incorporar 60 g de cacahuetes tostados y muy molidos y el resto de los 240 ml de agua para la salsa, descontando cualquier cantidad usada antes. Cocer a fuego lento 5 minutos, hasta que cubra el dorso de una cuchara. Añadir los 850 g de patatas escurridas y los 3 g de sal fina restantes; mezclar con cuidado durante otros 3 minutos. En 8 minutos, las patatas deben quedar bien cubiertas sin romperse y la salsa debe estar ligada, sin grumos de cacahuete.

  6. Emplatar y servir caliente.Repartir el cuy con temperatura interior comprobada y las patatas calientes cubiertas de ají entre 4 platos. Colocar la carne dorada junto a las patatas, nunca sumergida en su salsa. Dedicar unos 3 minutos; las patatas deben conservar sus trozos. Avisar de los huesos pequeños que contiene el cuy.

Práctico

Práctico

Claves para que salga bien

Freír en dos tandas sin amontonar la sartén. Comprobar un mínimo de 74 °C en la parte gruesa de cada pieza, sin que la sonda toque el hueso. Cocer primero las patatas y añadirlas a la salsa cuando estén tiernas, para que no se deshagan.

Consejos prácticos

Repartir las piezas con hueso de manera que las cuatro raciones queden equilibradas y mantener las patatas junto a la carne, sin verter la salsa por encima de la piel dorada. Se puede reservar dentro de los 240 ml ya medidos una pequeña cantidad de agua para ajustar la salsa antes de servir. Enfriar cualquier sobrante de carne y patatas de estas 4 raciones en recipientes limpios y poco profundos, y meterlo en el frigorífico a 4 °C o menos antes de que transcurran 2 horas. Consumirlo en un plazo de 3 a 4 días y recalentar la carne hasta alcanzar 74 °C en su interior. Desechar lo que haya permanecido más de 2 horas a temperatura ambiente. Avisar siempre de los huesos pequeños del cuy. Los 60 g de cacahuetes molidos ayudan a espesar la salsa. Si se omiten, cambian la textura, los alérgenos y la composición nutricional. Se puede usar otra patata de carne firme si no se dispone de la variedad peruana, aunque el resultado puede diferir en almidón y consistencia. El ají panca no se sustituye sin cambios de sabor por un chile en polvo genérico.

Puntos de control

Puntos de control

  • La salsa queda demasiado espesaEl cacahuete molido y el almidón de la patata absorben el líquido. Reservar parte del agua de salsa ya medida y añadirla antes de cubrir las patatas.
  • El cuy se dora antes de alcanzar la temperatura seguraHay demasiado calor o las piezas están juntas. Reducir la intensidad y prolongar la cocción; comprobar 74 °C con una sonda, no solo el color.
Nutrición por ración

Nutrición por ración

  • Tamaño de la ración1 de 4 raciones: cuy con hueso, patatas en salsa de ají
  • Calorías620 kcal
  • Hidratos de carbono56,4 g
  • Proteínas35,3 g
  • Grasas28,9 g
  • Fibra2,5 g
  • Sodio696 mg
Alérgenos y seguridad alimentaria

Alérgenos y seguridad alimentaria

Alérgeno: cacahuetes. Revisar las etiquetas de las pastas de ají por si contienen ingredientes añadidos u otros alérgenos y evitar el contacto de los utensilios usados con cacahuete con preparaciones para personas alérgicas. Usar los 2 cuyes eviscerados y preparados para alimentación, conservados en frío. No lavar la carne cruda; lavarse las manos y limpiar y desinfectar herramientas antes de manipular patatas o salsa criolla. Medir como mínimo 74 °C en la parte gruesa de cada pieza sin tocar hueso: el dorado por sí solo no garantiza la seguridad. Avisar de los huesos pequeños y vigilar las salpicaduras si se fríe. Refrigerar los restos antes de 2 horas a 4 °C o menos, consumirlos en 3 a 4 días y recalentarlos hasta 74 °C.

Cierre

Cierre

  • Resultado: Cuy caliente y patatas cubiertas de salsa de ají, repartidos en 4 raciones.
  • Control decisivo: Comprobar 74 °C en los trozos gruesos y mezclar las patatas con la salsa solo después de cocerlas.