Navettes de Marseille con agua de azahar
Las navettes de Marseille son galletas firmes y secas, no bollos dulces blandos. Su identidad es visual y aromática: cada pieza se forma como una pequeña barca con extremos afilados y una hendidura profunda a lo largo, mientras que el agua de azahar aporta el perfume característico. En Marsella están asociadas con la Candelaria; esta receta doméstica reproduce una forma tradicional coherente sin afirmar que copie el secreto de una panadería concreta.
La masa es deliberadamente más firme que una brioche o un pan de leche. Harina y azúcar se mezclan con huevos, aceite de oliva suave y agua de azahar hasta obtener una masa lisa, y después se deja reposar dos horas. Ese descanso permite que la harina se hidrate y facilita el formado sin forzar más líquido. Cada pieza pesa aproximadamente 45 g, se estira hasta 8–9 cm y se afina en ambos extremos antes de abrir la hendidura central.
Hornear a 180 °C durante unos 15 minutos. El color debe quedar dorado pálido; puntas oscuras indican que los extremos eran demasiado finos o que el horneado se prolongó. El centro debe estar completamente cocido y lo bastante seco para que la galleta pueda levantarse sin doblarse. Tras 30 minutos sobre rejilla, las navettes deben estar totalmente frías, firmes y secas al tacto.


