Pâté en croûte de cerdo, ternera y áspic
El pâté en croûte une charcutería y pastelería en una sola estructura. El relleno es una farce condimentada de cerdo y ternera con dados visibles de cerdo, no un pastel de carne envuelto en hojaldre. Una masa firme de mantequilla y leche se extiende alrededor del relleno frío dentro de un molde alargado. Dos chimeneas quedan abiertas para liberar vapor y, una vez horneado y frío el pâté, esas mismas aberturas permiten incorporar un áspic claro y sabroso.
El control de temperatura empieza antes del horno. La carne se marina refrigerada, se escurre con cuidado y se pica y mezcla sin superar 4 °C. La farce se compacta contra la masa para eliminar grandes bolsas de aire, pero no se llena el molde hasta el borde porque la carne se contrae al cocinarse. Una sonda debe confirmar al menos 71 °C en el centro; el color de la masa y los jugos claros no sustituyen esa medición.
El áspic se añade solo después de enfriar el pâté y darle una primera refrigeración. Verterlo poco a poco por las chimeneas permite que ocupe los huecos creados por la contracción de la carne sin atravesar una masa todavía caliente y frágil. Se miden 350 ml y solo se cuentan completos en la nutrición si el pâté los absorbe. El reposo final nocturno fija la gelatina y la carne para obtener 12 lonchas frías y limpias.


