Mouclade charentaise con Pineau des Charentes, curry y nata
La mouclade charentaise no es simplemente unos moules marinières a los que se añade nata al final. Su identidad está en el tratamiento del líquido de los mejillones y en la salsa aromática que se prepara después: chalota, vino, Pineau des Charentes, nata y una dosis contenida de curry se unen una vez que los moluscos ya se han abierto. Los mejillones se cuecen muy poco; su líquido se cuela y se reduce aparte para concentrar el sabor sin endurecer la carne.
El trabajo con moluscos vivos debe resolverse antes de pensar en la salsa. Mantener los mejillones fríos, desechar las conchas rotas y los ejemplares vivos que no se cierren al golpearlos suavemente, y después frotarlos y retirar las barbas bajo agua corriente justo antes de cocinarlos. No dejarlos en remojo en agua dulce. Una vez abiertos en la olla tapada, retirarlos enseguida y desechar cualquier concha que siga cerrada.
El acabado de nata y yema es el punto técnico que diferencia esta salsa de un simple caldo cremoso. Templar la mezcla de nata y yema con el líquido reducido caliente y llevarla suavemente a 72 °C sin dejar que hierva. Debe napar ligeramente el dorso de una cuchara y permanecer lisa. El limón y el perejil afinan la salsa, y los mejillones vuelven a la olla solo durante dos minutos. El vino y el Pineau aportan aroma y acidez, pero puede quedar alcohol después de la cocción.


