Mannele alsacianos, brioches de San Nicolás con forma de persona
Los mannele son pequeños brioches con forma de persona ligados a la celebración de San Nicolás en Alsacia. El nombre cambia dentro de la región y también puede encontrarse la forma mannala, pero la identidad culinaria es inequívoca: son panes enriquecidos y fermentados, no hombres de jengibre ni simples panecillos de leche. La harina, la leche, la mantequilla, el huevo y el azúcar producen una miga tierna que, al mismo tiempo, debe tener suficiente estructura para conservar la cabeza, los brazos y las piernas.
La masa necesita un amasado real, no una mezcla rápida. Se desarrolla primero el gluten y después se incorpora la mantequilla blanda, continuando hasta conseguir una membrana fina y translúcida al estirar una pequeña porción. Tras la primera fermentación, pesar las piezas ayuda a que todas crezcan y se horneen de manera comparable: diez porciones de unos 115 g antes de hornear dan figuras regulares y fáciles de controlar.
El tiempo total incluye las dos fermentaciones y el enfriado final. Se colocan cinco figuras por bandeja y se hornean las dos bandejas de forma consecutiva, por lo que los 30 minutos de cocción corresponden a dos tandas de 15 minutos. El glaseado ligero de yema y leche colorea la superficie sin borrar los cortes. Las pasas forman ojos y botones, pero deben tratarse como piezas pequeñas con posible riesgo de atragantamiento para niños muy pequeños.


