Kouign-amann al estilo de Douarnenez
El kouign-amann de Douarnenez parte de una masa de pan fermentada, no de una masa de cruasán. La masa se deja levar, se envuelve alrededor de una gran cantidad de mantequilla salada y se estira con azúcar entre pliegues sucesivos. En el horno, esa proporción inusualmente alta de mantequilla y azúcar se funde entre las capas y se carameliza en el perímetro de la tarta.
La principal dificultad es el control de temperatura, no añadir más vueltas. La mantequilla debe estar fría pero flexible, alrededor de 14–16 °C, para acompañar a la masa al estirarse sin romperse ni escapar. El azúcar se divide entre dos pliegues; breves enfriamientos entre ambos ayudan a mantener la mantequilla encerrada incluso cuando el azúcar empieza a extraer humedad de la masa.
Un molde metálico de 22 cm concentra la mantequilla y el azúcar fundidos alrededor de la pieza. Hay que hornear hasta que la superficie esté de un ámbar profundo y el centro completamente cocido, esperar solo cinco minutos y desmoldar. El caramelo está peligrosamente caliente en ese momento, pero si la tarta se enfría por completo dentro del molde puede quedar pegada a la base cuando el azúcar se endurece.


