Croissant au beurre: croissants franceses laminados solo con mantequilla
El croissant au beurre es una pieza de viennoiserie francesa formada por dos estructuras distintas: una masa fermentada ligeramente dulce y un bloque de mantequilla de alto contenido graso. Al estirar y plegar ambos componentes se forman capas alternas que se separan y elevan en el horno. No es hojaldre, porque contiene levadura, ni brioche, porque la mayor parte de la mantequilla no se amasa dentro de la masa sino que se encierra para laminarla.
La temperatura es el control central. La masa descansa a 4 °C y la mantequilla de tourage debe estar fría, pero suficientemente flexible para doblarse sin quebrarse. Si está demasiado fría se fragmenta y rompe las capas; si está demasiado caliente se vuelve grasa y se integra en la masa. Tres pliegues sencillos en tercios, cada uno seguido de refrigeración, permiten crear capas definidas sin someter el paquete a un laminado excesivo.
Tras el último reposo, el grosor y las dimensiones de los triángulos son tan importantes como el plegado. Los croissants formados fermentan a 24–26 °C, temperatura suficiente para activar la levadura sin fundir la mantequilla. Están listos cuando aumentan claramente de volumen y tiemblan suavemente al mover la bandeja. El horneado comienza a 200 °C para impulsar el volumen y continúa a 180 °C para terminar la cocción y desarrollar una corteza muy dorada y crujiente. El enfriado sobre rejilla forma parte del proceso.


