Crêpes bretonnes sucrées — crêpes finas de trigo con beurre-sucre
Las crêpes bretonnes sucrées se preparan con harina de trigo —froment— y no con la masa de trigo sarraceno de las galettes saladas. La diferencia es fundamental porque el trigo aporta la estructura blanda y flexible buscada aquí. También deben mantenerse claramente separadas de las crêpes dentelle, que se secan hasta quedar quebradizas, y de las Crêpes Suzette, bañadas con una salsa de naranja, mantequilla y licor.
La masa comienza espesa para poder eliminar los grumos de harina antes de incorporar el resto de la leche. Después de añadir la mantequilla fundida se deja reposar una hora completa bajo refrigeración. Ese tiempo hidrata la harina y relaja la masa; al volver a la sartén debe seguir cayendo en una cinta fina y continua.
Una sartén de 24 cm a unos 185 °C requiere aproximadamente 65 ml de masa por crêpe. La primera cara se cocina hasta que la superficie pierde todo brillo húmedo y el borde se despega; la segunda necesita solo el tiempo suficiente para mostrar pequeñas zonas doradas. El servicio bretón fijado es beurre-sucre: 5 g de mantequilla semisalada y 8 g de azúcar por crêpe, dobladas en caliente para conservar una textura flexible y no crujiente.


