Salsa bretona fluida de caramel au beurre salé
Caramel au beurre salé puede presentarse como salsa, crema para untar o caramelo cortable, y cada forma necesita un punto distinto. Aquí se fija de manera explícita una salsa fluida para postres. El azúcar se cocina hasta un caramelo ámbar oscuro, se desglasa con nata caliente, se lleva a 105 °C y se termina con mantequilla demi-sel fría. Una vez frío, el caramelo espesa lo suficiente para napar una cuchara, pero vuelve a fluir con un calentamiento suave.
El momento peligroso es la incorporación de la nata. Un caramelo a unos 175 °C está mucho más caliente que el agua hirviendo y se adhiere a la piel. Conviene usar un cazo profundo, calentar antes la nata, apartar el caramelo del fuego y añadir el líquido en varias tandas controladas. Incluso la nata caliente provoca una ebullición violenta, por lo que son necesarios espacio libre, varillas de mango largo y manoplas.
La mantequilla salada entra solo cuando el caramelo ha bajado aproximadamente a 70 °C. Ese orden reduce el riesgo de que la emulsión se separe y conserva mejor el sabor de la mantequilla. Como la salsa contiene nata y mantequilla, una vez fría debe guardarse en el frigorífico. Es preferible recalentar solo la cantidad necesaria y evitar llevarla de nuevo a ebullición.


