Recetas francesas

Tarte à l’oignon alsacienne

Una tarta alsaciana de cebolla con base quebrada de 3 mm, cebollas ablandadas lentamente, lardons ahumados y una crema contenida de huevo y nata horneada hasta un cuajado seguro.

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Tarte à l’oignon alsacienne — mostrado con un corte visible
Preparación 25 minutos
Cocción 75 minutos
Tiempo total 190 minutos
Rendimiento 1 tarta de 28 cm, 8 porciones
Introducción y contexto

Tarte à l’oignon alsacienne — tarta alsaciana de cebolla, lardons y crema de huevo

La tarte à l’oignon alsacienne es una tarta rellena de cebolla, no una tarte flambée. La diferencia importa tanto en la construcción como en la textura al comerla: una base de masa quebrada sostiene una capa profunda de cebolla cocinada y una mezcla de huevo y lácteos, mientras que la tarte flambée utiliza una base muy fina de aspecto panario y se hornea plana con los ingredientes encima.

La cebolla aporta la mayor parte del volumen, por lo que requiere calor paciente. La finalidad es que se ablande, pierda el carácter crudo y quede brillante sin secarse hasta convertirse en una masa muy caramelizada. Una cantidad moderada de lardons ahumados aporta profundidad salada; la nata y la leche dan al cuajado la riqueza suficiente para ligar la cebolla sin convertir la tarta en una quiche dominada por queso.

Dos cambios de temperatura protegen la estructura. Primero, la cebolla cocinada se enfría antes de entrar en contacto con los huevos, evitando que comiencen a cuajar antes de tiempo. Después, la base recibe una cocción en blanco antes de añadir el relleno húmedo. La tarta está lista cuando el centro apenas tiembla y alcanza al menos 71 °C; un reposo posterior de 15 minutos permite cortar porciones limpias.

Claves para que salga bien

Claves para que salga bien

  • Cocinar la cebolla lentamente y detenerse antes de que se reseque o tome un color muy oscuro.
  • Hornear en blanco la base de 3 mm hasta que el fondo se vea seco.
  • Enfriar la cebolla antes de mezclarla con los componentes del cuajado.
Ingredientes

Ingredientes

Para la masa

  • 250 g de harina de trigo común
  • 125 g de mantequilla sin sal, fría y cortada en dados
  • 5 g de sal fina — los 5 g se destinan íntegramente a la masa; no se añade sal al cuajado
  • 80 ml de agua fría

Para el relleno

  • 600 g de cebolla amarilla, pelada y cortada en láminas finas — peso preparado a partir de unos 675 g comprados; alrededor de un 11 % de piel y recortes
  • 100 g de lardons ahumados
  • 10 ml de aceite neutro — se conserva con la cebolla
  • 200 g de huevo entero batido — unos 4 huevos grandes sin cáscara
  • 150 ml de nata líquida de aproximadamente 35 % de materia grasa
  • 150 ml de leche entera
  • 1 g de nuez moscada molida
  • 1 g de pimienta negra recién molida
Elaboración

Elaboración

Preparación

  1. Preparar la masa quebrada. Integrar la mantequilla con la harina y la sal, añadir el agua fría y unir la masa sin amasarla hasta dejarla lisa. Debe formar una bola cohesionada, con pequeñas vetas visibles de mantequilla y sin harina seca. Mezclar poco mantiene la base tierna. Mantener la mantequilla suficientemente fría para que no se vuelva aceitosa.

  2. Reposar la masa. Envolverla y refrigerarla durante 1 hora completa. Debe quedar firme y relajada, de modo que pueda estirarse sin pegarse en exceso. El reposo frío hidrata la harina y reafirma la mantequilla. Mantenerla fría hasta el momento de estirar.

  3. Ablandar lentamente la cebolla. Cocinar la cebolla y los lardons con los 10 ml de aceite neutro a fuego bajo durante 25 minutos, removiendo a menudo para que la cebolla se ablande y endulce sin freírse hasta secarse. Debe quedar blanda y translúcida, con solo algunos bordes ligeramente dorados, y los lardons deben estar cocinados sin resecar la cebolla. La cocción lenta elimina el picor crudo manteniendo humedad para el relleno. Cocinar completamente el cerdo y evitar las salpicaduras de grasa caliente.

  4. Enfriar el relleno de cebolla. Extender la cebolla y los lardons sobre una bandeja y dejar enfriar durante 15 minutos antes de unirlos al cuajado. La mezcla debe quedar tibia, no humeante, y sin un charco de grasa caliente en la bandeja. El enfriado evita que la mezcla de huevo y nata empiece a cuajar antes de tiempo. No mantener el relleno cocinado a temperatura ambiente más allá del intervalo indicado.

  5. Hornear la base en blanco. Estirar la masa fría hasta unos 3 mm, forrar el molde, pinchar el fondo y hornear en blanco a 180 °C durante 20 minutos. El fondo debe estar seco y de color dorado pálido, con los laterales firmes y sin zonas de aspecto crudo. Esta precocción protege la base frente al relleno húmedo. Manipular los pesos y el molde calientes con manoplas. Mantener el horno a 180 °C.

  6. Mezclar el cuajado. Batir los huevos medidos con la nata, la leche, la nuez moscada y la pimienta durante 5 minutos, hasta obtener una mezcla completamente uniforme. No deben verse vetas de clara. Una mezcla homogénea cuaja de manera uniforme alrededor de la cebolla. Mantener huevos y lácteos refrigerados hasta este momento.

  7. Rellenar y hornear la tarta. Repartir uniformemente la cebolla y los lardons, verter encima la mezcla de huevo y hornear a 180 °C durante 30 minutos, hasta que el relleno cuaje y alcance una temperatura segura. El centro debe estar cuajado con un ligero temblor, la superficie dorada y la mezcla debe alcanzar al menos 71 °C. La temperatura confirma el cuajado seguro del huevo. Medir en el centro con un termómetro limpio sin tocar el metal del molde.

  8. Reposar antes de cortar. Dejar la tarta en el molde durante 15 minutos antes de dividirla. El relleno debe dejar de burbujear activamente y las porciones deben conservar su forma al cortarlas. El reposo estabiliza la estructura y evita que el relleno se derrame. Refrigerar las sobras antes de 2 horas.

Cómo servir

Práctico

Cómo servir

Servir templada después del reposo de 15 minutos. Una ensalada verde con cierta acidez contrasta con la mantequilla, la nata y los lardons sin tapar el sabor de la cebolla.

Conservación y recalentado

Refrigerar las sobras antes de que pasen 2 horas, a 4 °C o menos, durante un máximo de 3 días. Recalentar las porciones en horno moderado hasta que el centro alcance 74 °C; así la base se conserva mejor que en microondas.

Preparación previa y sustituciones

La masa y la cebolla cocinada pueden prepararse por separado el día anterior y conservarse frías. Omitir los lardons da una tarta de cebolla sin carne, pero elimina el ahumado y la sal del cerdo curado; una crème fraîche de riqueza similar puede sustituir la nata, aportando más acidez y un cuajado algo más denso.

Solución de problemas

Solución de problemas

  • Masa húmedaLa base no se horneó suficientemente en blanco o la cebolla llevaba demasiado calor y humedad. Secar bien la base y enfriar el relleno antes de montar.
  • El relleno se derrama al cortar la primera porciónLa tarta se cortó demasiado pronto. Respetar los 15 minutos completos para que las proteínas terminen de asentarse.
Nutrición por ración

Nutrición por ración

  • Tamaño de la ración1 porción, 1 de 8
  • Calorías422 kcal
  • Carbohidratos32,6 g
  • Proteínas10,2 g
  • Grasas28,0 g
  • Fibra2,1 g
  • Sodio500 mg
Alérgenos y seguridad alimentaria

Alérgenos y seguridad alimentaria

Alérgenos: huevo, leche, gluten.

Hornear el cuajado de huevo hasta que el centro alcance al menos 71 °C.

Refrigerar la tarta terminada antes de 2 horas y mantenerla a 4 °C o menos.

Recalentar el relleno sobrante hasta 74 °C.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo que tarte flambée?

No. La masa, el grosor y el relleno a base de huevo la convierten en otra preparación alsaciana.

¿Hay que caramelizar la cebolla?

No. Debe ablandarse y endulzarse suavemente, con solo un ligero color en los bordes.

Cierre

Cierre

  • Resultado: Una base quebrada crujiente con cebolla blanda, lardons ahumados y un relleno de huevo y lácteos apenas cuajado.
  • Técnica decisiva: Ablandar y enfriar la cebolla, y dar ventaja a la masa con una cocción en blanco completa antes del relleno.