Gratin dauphinois — patatas al horno con leche, nata y ajo
El gratin dauphinois es un plato de patata y lácteos originario del Dauphiné cuya identidad se desdibuja con facilidad cuando se añaden otros ingredientes. En esta preparación no hay queso ni huevo. Bastan patatas crudas, ajo, leche entera, nata, mantequilla, sal, pimienta y una cantidad contenida de nuez moscada. La superficie dorada procede de la reducción lenta y del tostado natural de los lácteos, no de una capa de queso rallado.
El almidón que queda en la superficie de las patatas es útil, por lo que las rodajas no se enjuagan después del corte. Utilizar una mandolina con protector para obtener láminas uniformes de 2 mm y colocarlas en capas compactas y solapadas. La fuente de 30 × 20 × 6 cm mantiene una profundidad controlada: un gratén excesivamente hondo puede dorarse por arriba mientras las capas centrales siguen firmes.
Una cocción lenta de 90 minutos a 160 °C da tiempo a que las rodajas crudas se vuelvan tiernas y a que la leche, la nata y el almidón espesen juntos. El gratén está listo cuando los lácteos burbujean suavemente en los bordes, la superficie está dorada de forma uniforme y un cuchillo atraviesa el centro sin encontrar resistencia. El reposo final de 15 minutos permite que el hervor se calme y que las porciones mantengan mejor la forma.


