Croustade gasconne aux pommes: masa estirada a mano con manzana y Armagnac
La croustade gasconne aux pommes, también asociada en el Gers al nombre pastis gascon, se define por una masa que se estira a mano hasta quedar casi transparente. Las manzanas perfumadas con vainilla y Armagnac quedan encerradas entre láminas finísimas untadas con mantequilla, que se transforman en una corteza frágil y crujiente. Sustituir esa masa por hojaldre o pasta filo comercial simplifica el trabajo, pero elimina la técnica gascona que define esta preparación.
La masa parte de harina, huevo, aceite, agua templada y sal, pero necesita una hora completa de reposo. Cuando el gluten se relaja, puede estirarse sobre el dorso de las manos encima de una mesa cubierta con tela hasta que se vea el dibujo del paño. Los pequeños desgarros se pueden reparar superponiendo masa cercana. El peligro mayor es tirar con fuerza, trabajar con bordes secos o llevar anillos y joyas que agranden las roturas.
Las manzanas se pesan después de pelar y descorazonar, se cortan en láminas de 2–3 mm y se maceran con 80 g de azúcar, vainilla y 45 ml de Armagnac. Los 80 g de mantequilla se usan por completo entre las capas. Tras 40 minutos a 180 °C, la parte superior debe estar muy dorada y crujiente, y la manzana tierna. Parte del alcohol puede permanecer, por lo que el postre no debe describirse como libre de alcohol.


