Cocer kuru fasulye cremoso con alubias enteras
El kuru fasulye es tan familiar en los hogares como en las lokantas turcas. Algunas versiones llevan cordero, ternera, pastırma o sucuk, pero la olla sin carne está igualmente asentada. Aquí, la profundidad procede de cebollas cocinadas con paciencia, las dos pastas y pimientos rojos secos enteros; la alubia sigue siendo central y define la textura.
El remojo nocturno hidrata la piel y ayuda al centro a volverse cremoso antes de que se rompa la envoltura. Precocer las alubias remojadas en agua limpia y sin tomate ácido y escurrir cuando aún estén firmes. Cocinar por separado en aceite las pastas de tomate y pimiento con la cebolla hasta eliminar su sabor crudo y metálico antes de añadir agua caliente.
Durante el hervor final, sacudir suavemente la cazuela reparte el calor mejor que una cuchara que rompería las pieles tiernas. Añadir la sal cerca del final y probar varias alubias porque no todas evolucionan al mismo ritmo. Un reposo tapado espesa la salsa de forma natural. El grano debe llegar entero a la cuchara y aplastarse sin resistencia en boca.
Para 8 raciones, prever 20 minutos de preparación, 10–12 horas de remojo, alrededor de 1 hora 40 minutos de cocción y 20 minutos de reposo.
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