Sobre Caponata siciliana
La caponata de Palermo es una de las formas más sencillas y clásicas, basada en berenjena, aceitunas verdes, tomate, apio, alcaparras, piñones, cebolla, azúcar y vinagre; existen además variantes regionales en toda Sicilia.
La variante de Catania incorpora pimientos amarillos y rojos, por lo que esta receta utiliza esa versión regional sin presentar el pimiento como ingrediente universal de toda caponata.
Tratar cada verdura según su textura. Salar, secar y freír la berenjena; blanquear o saltear brevemente el apio; cocinar los pimientos hasta que estén tiernos pero reconocibles; reducir por separado la base de tomate y cebolla.
La caponata se cohesiona con el agrodolce y no con una salsa de tomate pesada. Añadir vinagre y azúcar al final y dejar evaporar lo suficiente para que las verduras queden brillantes sin saber a encurtido.
El plato mejora con el reposo. La caponata templada está buena, pero servirla a temperatura ambiente tras varias horas permite que dulce, ácido, salado y amargo se equilibren en el carácter propio del plato.



