Platos nacionales italianos

Abbacchio a scottadito

La receta de un vistazo

Abbacchio a scottadito

Datos clave de la receta estructurada.

CategoríaPlato principal de carne
CocinaCocina italiana
MétodoParrilla a fuego fuerte
DificultadFácil
Rendimiento
4 raciones
Preparación
15 min
Cocción
10 min
Tiempo pasivo
33 min
Total
58 min
Por ración
≈ 535 kcal

Chuletas romanas · Marinado corto y parrilla muy caliente

Abbacchio a scottadito con romero y vino blanco, chuletas de cordero a fuego fuerte con limón

Abbacchio a scottadito de chuletas pequeñas de cordero marinadas brevemente con vino blanco, aceite, ajo, romero y tomillo, asadas a fuego fuerte y servidas tras un reposo de tres minutos.

Fotografía panorámica de chuletas de abbacchio a la parrilla dispuestas en abanico sobre una bandeja oscura, con romero y gajos de limón.
Las chuletas muestran bordes dorados y marcas de parrilla definidas, con romero y limón como acabado sencillo.

01 · Resumen

Resumen

El abbacchio a scottadito se sirve muy caliente y se apoya en una cocción breve de chuletas pequeñas. El nombre conserva esa idea de comer la carne recién salida del fuego. Esta versión utiliza vino blanco, aceite de oliva, ajo, romero y tomillo en un marinado de solo 30 minutos. No se pretende ablandar la carne durante horas ni cubrir su sabor con una salsa espesa. El adobo debe formar una película ligera que perfume la superficie y ayude al dorado sin dejarla empapada.

Antes de asar, las chuletas se secan por ambos lados. Esa operación reduce goteos y permite que la superficie se dore en lugar de cocerse al vapor. La parrilla debe estar muy caliente y limpia. El grosor manda sobre el reloj, pero en piezas pequeñas el intervalo de 4–5 minutos por lado ofrece un punto de partida fiable. Si la grasa provoca llamas, las chuletas se desplazan temporalmente a una zona más moderada; dejarlas dentro del fuego negro produce sabores amargos y una corteza quemada.

La temperatura interna aporta un control objetivo. La parte más gruesa, medida sin tocar el hueso, debe alcanzar al menos 63 °C. Después se deja reposar tres minutos en una fuente limpia. Ese breve descanso forma parte de la seguridad y permite que los jugos se estabilicen. Las chuletas deben mostrar bordes tostados y marcas claras, pero conservar humedad en el centro. El limón se sirve en gajos, de manera que su acidez se añada al gusto justo antes de comer.

Por su cocción rápida, el plato funciona mejor recién hecho. Acompañamientos sencillos —verduras verdes, patata asada o una ensalada poco aliñada— dejan que el sabor de la carne y el romero sigan en primer plano. Para restos cocinados, la refrigeración debe hacerse antes de dos horas y el recalentado llegar a 74 °C. Un horno caliente conserva mejor la superficie que el microondas, aunque ninguna técnica recupera por completo la textura de una chuleta recién salida de la parrilla.

Adobo breve

Treinta minutos aportan aroma sin convertir el vino en el sabor dominante.

Superficie seca

Secar el exceso de líquido favorece el dorado y reduce las llamaradas.

63 °C y reposo

La medición se hace sin tocar hueso y se completa con tres minutos de descanso.

02 · Ingredientes

Ingredientes

Para el cordero

20
chuletas pequeñas de costilla de cordero, unos 1,2 kg en total Preferir chuletas de cordero joven cortadas de forma uniforme.
120 ml
vino blanco seco
30 ml
aceite de oliva virgen extra
1
diente de ajo ligeramente aplastado
5 g
romero fresco
2 g
hojas de tomillo fresco
8 g
sal fina
2 g
pimienta negra

Para terminar

1
limón cortado en gajos Servir junto a las chuletas calientes.

03 · Preparación

Preparación

Marinar y preparar

  1. Marinar brevemente

    Mezclar vino, aceite, ajo, romero, tomillo, sal y pimienta. Cubrir las chuletas y refrigerar 30 minutos.

    La carne debe quedar ligeramente cubierta, no sumergida en una marinada profunda.
  2. Secar y precalentar

    Calentar la parrilla hasta que esté muy fuerte. Sacar las chuletas de la marinada y secar el exceso de líquido por ambos lados.

    La superficie debe verse condimentada, pero no tan húmeda como para gotear sobre la rejilla.

Asar, reposar y servir

  1. Asar rápidamente a fuego fuerte

    Colocar las chuletas sobre calor intenso y asar unos 4–5 minutos por lado, ajustando según grosor. Girar una o dos veces si hace falta para controlar llamaradas.

    La parte más gruesa debe alcanzar al menos 63 °C sin que la sonda toque el hueso.
  2. Reposar tres minutos

    Pasar a una fuente limpia y dejar reposar 3 minutos. Servir inmediatamente con gajos de limón.

    La carne debe quedar jugosa, con bordes dorados y el centro caliente tras el reposo.

04 · Práctico

Práctico

Servicio

Servir las chuletas muy calientes con limón, verduras sencillas o patatas asadas. Las salsas pesadas ocultan el sabor de la parrilla.

Control de la parrilla

Si la grasa provoca llamas, desplazar temporalmente las chuletas a una zona menos intensa en vez de dejar que se ennegrezcan.

Conservación

Refrigerar antes de 2 horas y consumir en 3–4 días. Recalentar hasta 74 °C; el horno mantiene mejor la superficie que el microondas.

05 · Nutrición

Nutrición

Calorías
≈ 535 kcal
Hidratos de carbono
≈ 3 g
Proteínas
≈ 47 g
Grasas
≈ 36 g
Fibra
≈ 1 g
Sodio
≈ 690 mg

Ración: 5 chuletas pequeñas. Nota de alérgenos: La receta básica no contiene los principales alérgenos declarables. El vino se cocina solo de forma breve en la superficie; para evitar alcohol debe usarse un sustituto ácido sin alcohol. Valores aproximados, no mediciones de laboratorio.

Resultado final

Chuletas pequeñas con bordes bien tostados, centro jugoso y aroma limpio de romero, servidas muy calientes con limón.

El resultado depende de secar la superficie, usar calor fuerte sin llamas descontroladas y respetar la temperatura y el reposo.