Ruske kape — pastelitos serbios de cacao, crema, coco y chocolate
Ruske kape, literalmente “gorros rusos”, son pequeños pasteles montados en vertical. La forma se reconoce por dos discos de bizcocho unidos con crema, los laterales blancos cubiertos de coco y una tapa de chocolate oscuro. La proporción entre bizcocho, crema y cobertura es parte del aspecto final, por lo que conviene trabajar con un cortador uniforme.
El bizcocho se prepara con huevos pasteurizados, azúcar, harina, cacao y levadura química. Los huevos se baten hasta que la mezcla cae en cinta; después los ingredientes secos, el aceite y el agua se incorporan sin perder todo el aire. La plancha se hornea a 180 °C durante 20 minutos y se enfría por completo antes de cortar.
La crema no se espesa solo con mantequilla. Primero se cocina una base de leche pasteurizada, azúcar y almidón de maíz hasta que forme pliegues gruesos y burbujee. Esa crema se extiende en un recipiente poco profundo, se cubre la superficie y se enfría con rapidez antes de llevarla a 4 °C.
La mantequilla blanda se bate por separado y la base fría se añade poco a poco. Temperaturas muy diferentes provocan una crema cortada; si ambas están en un rango parecido, la mezcla queda lisa y mantiene un surco nítido con la espátula. La crema sirve tanto para unir los discos como para cubrir sus laterales.
Los lados se pasan por coco rallado y el chocolate fundido con mantequilla se coloca solo encima. Después del montaje, los 20 pastelitos se refrigeran 90 minutos a 4 °C. Esa espera estabiliza la crema y la tapa para que puedan manipularse sin deformarse.